La Escuela Internacional para el Estudio del Holocausto

Los Guetos
La vida cotidiana en el gueto de Varsovia

Inicio

En septiembre de 1939 la invasión alemana de Polonia marcó el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. En menos de un mes Polonia era un país ocupado. Por entonces los judíos constituían alrededor del 10% de la población. De inmediato se convirtieron en objeto de violencia, humillaciones, despojo y raptos arbitrarios a manos de soldados alemanes para ejecutar trabajos forzados. Guiados por una ideología racista y antisemita, decididos a establecer un “Nuevo Orden” en Europa, los alemanes separaron a los judíos del resto de la población por medio de guetos. Estos estaban situados habitualmente en un distrito urbano pobre, en el cual los judíos se veían forzados a vivir detrás de vallas, muros o alambradas de púas.

Para imprimir la lección

Para trasladarse a los guetos se concedía un tiempo relativamente corto. Las familias judías, que en muchos casos habían vivido en sus casas durante muchas décadas, debían reunir sus pertenencias y encontrar refugio en áreas sumamente hacinadas. Debían tomar decisiones dolorosas respecto a qué llevar consigo al gueto a pesar de no tener información sobre cuánto tiempo permanecerían allí o cómo sería la vida en el lugar.

Aislados y desconectados del mundo exterior y sus fuentes de sustento, los judíos eran vulnerables y estaban condenados a la humillación, la pobreza, el hambre y las enfermedades.

Alemania nazi estableció alrededor de 1.200 guetos en las regiones orientales de Europa.

Es importante destacar que los guetos fueron creados como una medida temporal mientras los alemanes continuaban en su búsqueda de una solución de lo que denominaban el “problema judío”. No les importaba el bienestar de los judíos encerrados en los guetos ni intentaron crear una alternativa que hubiera significado una continuidad de la vida judía. De hecho, decenas de miles de judíos murieron como consecuencia de las duras condiciones que imperaban en los guetos, a pesar de que no está claro de que ésta fuese la intención de los alemanes.

Solicite a los alumnos asociaciones con la palabra gueto y escríbalas en la pizarra.
En esta clase veremos cuál es la diferencia entre las respuestas de los alumnos y las características de los guetos que fueron establecidos durante la Shoá.
El docente puede ampliar el tema leyendo las diferentes fuentes en:

Ampliación para el docente

Puede también ayudarse con el "TOOLBOX"- Videos para la enseñanza del Holocausto

Al estudiar este capítulo, vamos a tratar principalmente los siguientes temas con los alumnos:

  • ¿Por qué los alemanes establecieron guetos?
  • ¿Cómo vivieron los judíos en los guetos, qué dificultades tenían y cómo las sobrellevaron?

El debate se realizará basándonos en el ejemplo del gueto de Varsovia, el más grande que existió. (Debemos aclarar que los guetos tuvieron características muy diferentes entre sí)

Presente frente a los alumnos el mapa de Europa donde están señalados los diferentes guetos y debata con ellos las siguientes preguntas:

Mapa de los guetos más notorios.
Museo de Yad Vashem.Mapa de los guetos más notorios.
Museo de Yad Vashem.

  • ¿Qué podemos aprender sobre los guetos por medio de este mapa?
  • ¿Dónde estaban concentrados los guetos?
  • En su opinión ¿cuáles fueron los motivos por los cuales los alemanes establecieron guetos? (pueden ayudarse trayendo información de unidades anteriores, como por ejemplo la que trata sobre la ideología nazi. o la que trata sobre la doctrina reflejada en Mein Kampf

Durante la fase de transición, desde el comienzo de la Segunda Guerra Mundial y antes de la planificación de la “Solución Final” y de la construcción de los campos de exterminio, se establecieron guetos. Esto fue hecho con el propósito de aislar a los judíos del resto de la población, a la espera de una solución más definitiva del así denominado “problema judío”. En esta etapa todavía no existía un plan detallado para la ejecución de matanzas masivas. La muerte era más bien un efecto secundario de la hambruna, las enfermedades y el hacinamiento en los guetos. Sólo en el gueto de Varsovia, por ejemplo, murieron más de 80.000 personas. Si bien no existía un plan detallado había un deseo de resolver el “problema judío” de una forma rápida y radical. Solamente en 1941, con la invasión a la Unión Soviética, los nazis comenzaron a asesinar judíos de un modo masivo y sistemático, y el proyecto de asesinar a todos recién se diseñó en el curso de 1942.

En la segunda parte de la lección, nos concentraremos en la vida cotidiana de los judíos en el gueto de Varsovia, enfatizando que éste es tomado como ejemplo, ya que fue el más grande que existió. Pero, es importante que comprendan y que internalicen que hubo alrededor de 1200 guetos, cerrados o abiertos, grandes y pequeños, etc., con diferentes características.

En primer lugar, explicaremos el contexto histórico en el cual fue establecido el gueto de Varsovia, para poder luego analizar las fotografías utilizadas en esta clase y textos anexos.

Pondremos el énfasis en la víctima, observándola siempre como un ser humano. De esta manera no fijaremos la atención sólo en estadísticas, sino en los modos de confrontación de los judíos con las dificultades y dilemas que se les presentaban en la vida cotidiana en el gueto.

Un aspecto esencial en la enseñanza del Holocausto es el énfasis en la vida y no en la muerte, demostrar a los alumnos cómo los judíos, a pesar de estar en un ambiente anormal y de caos, intentaban seguir en lo posible una vida normal y sobrevivir.

Una vez aclarada la definición de gueto, y la instalación de éstos especialmente en Europa Oriental, presentaremos a los alumnos el mapa del gueto de Varsovia para que puedan visualizarlo como un barrio dentro de la ciudad junto a los datos sobre el mismo.


El gueto de Varsovia y sus alrededores-1940.
United States Holocaust Memorial Museum.El gueto de Varsovia y sus alrededores-1940.
United States Holocaust Memorial Museum.

Gueto de Varsovia


  • Cuando el gueto fue creado tenía 440.000 habitantes, que representaban un tercio de la población general de la ciudad.
  • La superficie equivalía a un 2.4% de la superficie de la ciudad y se hacinaban en él 30% de los habitantes de la misma. Presten atención a la superficie del gueto en relación al número de los judíos residentes en él.
  • 22 portones.
  • 18 km de muralla - gueto cerrado.
  • Policías: alemanes, polacos y judíos.
  • La asignación de comida diaria a quien no trabajaba era de un promedio de 184 calorías.
  • Un 80% de la comida llegaba al gueto por contrabando.
  • En el verano de 1941 la tasa de mortandad era de 5.500 personas por mes.
  • Según los datos de los alemanes, en una habitación vivían entre 6 y 7 personas.
  • Desde el momento que se establece el gueto, los judíos se convierten en prisioneros, no podían salir ni entrar a su voluntad.
  • El gueto existió entre noviembre de 1940 y mayo de 1943 (aproximadamente dos años y medio).


Preguntas para debatir:

En base a la información recibida y observando el mapa del gueto:
¿Qué dificultades, a tu entender, pueden despertarse como consecuencia de la vida en estas condiciones?

Trataremos de ver cuáles fueron realmente las dificultades de los judíos en los guetos a través de fotografías y textos.

Utilizaremos fotografías tomadas por Heinz Jost, un soldado alemán.

Heinz Jost, tomó durante varios días en el año 1941 aproximadamente 150 fotografías. Éstas fueron tomadas en la mitad del período transcurrido entre la formación del gueto (segunda mitad de 1940) y la deportación a Treblinka (mediados de 1942).

"La vida cotidiana en el gueto de Varsovia"

Presentaremos a los alumnos parte de las fotos por medio de un PPT y repartiremos los respectivos textos para analizarlas.

Para ver más fotos pulse aquí








Policías en un auto. Calle Leszno, gueto de Varsovia.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.FOTO 1
Policías en un auto. Calle Leszno, gueto de Varsovia.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.

¿Qué vemos en esta foto? ¿Qué hay de inusual?

  • La foto está tomada desde fuera del gueto
  • Foco de la foto: el tranvía.
  • Los observadores pasivos que cruzaban el gueto a diario.
  • No se puede paralizar la logística de la ciudad.
  • Los judíos vivían en edificios modernos.
  • El gueto está ubicado en el centro de la ciudad, en la capital, no es un campo de concentración.

Preguntaremos a los alumnos:

¿Qué dificultad nos crea el estudio de esta unidad exclusivamente por intermedio de estas fotos?

Están tomadas desde el punto de vista alemán.
La fotografía muestra un momento específico.

Agregaremos textos de testimonios de las víctimas, ¿Por qué? ¿En qué nos ayudarán?

El texto transmitirá la voz de los judíos, de las víctimas.
El texto nos ofrece un panorama del contorno general de esa época.

17 de noviembre de 1940
"Lo que temíamos sobrevino. Habíamos presentido que nos destinaban a vivir en un gueto. Una vida de pesar y pobreza, de vergüenza y degradación, de hambre y privaciones...

En los lugares donde no pasaba el tranvía, construyeron murallas y donde las vías unían dos calles había una guardia del ejército alemán, y junto a ella policías de la comunidad judía, listos para servirles.....
De pronto nos vimos cercados por todas partes, separados y segregados del mundo, expulsados del género humano. Convertidos en un pueblo abominable e impuro al que es un deber expulsar y aislar de la sociedad"
[1]

22 de noviembre de 1940
”Hace una semana que el gueto está aislado del mundo exterior. Elevaron aún más las altas murallas de ladrillos rojos...¿Cuál es el verdadero propósito de los nazis al establecer un barrio judío aislado? ¿Cómo conseguiremos provisiones? ¿Cómo implantar el orden en la zona? Pero, quizás todo sea para bien, quizás nos dejen, a partir de ahora, confiados a nuestro propio destino."[2]

Judíos con brazalete en una calle del gueto de Varsovia.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.FOTO 2
Judíos con brazalete en una calle del gueto de Varsovia. Archivo fotográfico de Yad Vashem.


Preguntas para debatir:

  • ¿Qué es lo que puedes aprender de esta fotografia sobre la vida en el gueto? ¿Qué preguntas podrías formular?
  • Presta atención a la vestimenta.

  • “Parece” una calle “normal”…
  • La foto está tomada dentro del gueto
  • Todos miran al fotógrafo, nadie sonríe





17 de noviembre de 1940
"La superficie del gueto es reducida como para contener a medio millón de personas, ya que unas pocas calles fueron asignadas a la población judía. Es imposible describir el grado de hacinamiento producido. Si miras desde algún balcón las calles del gueto, se ve un mar de cabezas humanas, olas de miles de personas que van y vienen, todos vestidos de la misma manera, no especialmente elegante, llevando en el rostro una marca de tristeza judía, que no se nos borra desde el día que nos convirtieron en polvo..." [3]

"Eliahu Rozanski, que había sido miembro del batallón Banir y más tarde de la Organización Judía Combatiente, muerto durante la rebelión del gueto de Varsovia, relató:

“!Una cinta! ¿Cómo es posible llevar una cinta? La cinta me quemaba el brazo. Sentía como si tenía puesto un collar. Me asaltó la angustia. Por las noches no podía conciliar el sueño. Sentía estar en peligro constante. En la calle miraba para todos los lados. Tenía los nervios constantemente en tensión.” [4]

"Cientos de transeúntes llevan pedazos de tela blancos y un poco sucios sobre sus brazos. ¿Por qué razón? El argumento principal es que tiene que haber separación entre las razas. Nadie está exento de usar la "estrella sionista" (la estrella de David).

[...] La inteligencia diplomada, que frecuentaba a los gentiles y vivía de los judíos, los apóstatas y sus acólitos, los viejos y los nuevos, juntos, todos, todos los despreciables, todos los parias y desalmados, fueron obligados a usar en público la estrella de David de los judíos. Están desolados y yo participo su dolor." [5]

¿Por qué la gente lleva brazalete?

  • ¿Qué implicaba, en tu opinión, la señalización para los que debían portar la marca y para aquellos que la veían?

Símbolo de humillación y deshumanización.
Separa a los judíos de la sociedad.
Le recuerda que no es parte del género humano.

Jóvenes sentados en una acera del gueto de Varsovia.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.FOTO 3
Jóvenes sentados en una acera del gueto de Varsovia.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.

Lea la siguiente información publicada en el mes de marzo de 1942, en el Jutrznia (semanal del movimiento juvenil Hashomer Hazair", editado en polaco,) y los textos adjuntos:










"La tasa de mortalidad, incluso si es imponente, no provoca una gran impresión si no va acompañada de ejemplos concretos de la vida. Todos sabemos que en 1941 murieron más de 43.000 personas, pero pocos saben lo que eso significa en realidad. Esto implica, que en ese año desaparecieron familias completas, apartamentos y casas fueron vaciados totalmente.
En la casa de la calle Mila 51 vivían 578 residentes y desde el principio de la guerra murieron 260 personas.
En la casa de la calle Krochmalna 31 de los 400 residentes murieron desde el comienzo de septiembre de 1941, 400 personas, es decir, 100%...
En la casa de la calle Zamenhof 56 hay actualmente 80 huérfanos..."
[6]

22 de noviembre de 1941
"No es fácil andar por la calle con un paquete en la mano. Cuando un hambriento ve a alguien con un paquete que parece contener comida, lo sigue y en el momento oportuno se lo arrebata, lo abre rápidamente y procede a satisfacer su hambre. Si el paquete no contiene comida lo tira.
¡No! ¡No es justo llamarlos ladrones! No son ladrones. Son personas a las que el hambre enloqueció.
La policía judía no puede medirse con ellos. ¿Quién tiene corazón como para perseguir a desdichados de esta clase?
[7]

Varsovia, 2 de junio de 1942
"'No soy ladrón, simplemente arrebato cosas'- declaró llorando, hace unos días, un niño de un pensionado, cuando fue descubierto extrayendo una rodaja de pan del bolsillo de otro niño. Después de todo, el "arrebato" es un hecho más respetable que el simplemente robar.

Una escena en la calle Mielna: una mujer sale de una tienda, llevando en la mano una bolsa de papel que contiene unos cuantos gramos de lo más indispensable. Junto a la puerta del negocio acecha un "ratero", un muchacho de 16-17 años de edad. Con las dos manos, le arranca a la mujer el bolso de papel, introduce la mano adentro y con la velocidad del relámpago empieza a masticar el trozo de queso o de dulce que encontró allí. Este es el principio básico del "ratero": antes que nada llenarse la boca lo más posible. La boca es el sitio más seguro para el botín…

En auxilio de la mujer que perdía su bolsa de comida venían a la carrera una muchedumbre de transeúntes. El "ratero" no se defendía. Escondía la cabeza entre los hombros, ofrecía su espalda a los golpes y se ocupaba de una sola cosa: mientras le propinaban una paliza, él engullía el contenido del bolso… Algo característico: los rateros no roban sino comida. Un monedero de mujer, por ejemplo, llevado despreocupadamente bajo el brazo, no les interesa." [8]

12 de junio de 1941
"Muchos niños se ganan la vida bastante mejor que sus mayores. Se han organizado pandillas de muchachitos, tanto varones como mujercitas, de cinco a diez años de edad. Pasan al lado ario, cortan los alambres de púa, vigilan y algunas horas después regresan cargados con patatas y harina. A veces los campesinos les regalan patatas. Su aspecto horrible inspira piedad. A menudo traen hogazas de pan. Muy a menudo aguardan horas enteras para volver, hasta que los guardias nazis estén ocupados. Esto les brinda la oportunidad de contrabandear alimentos." [9]

El pequeño contrabandista
Henrika Lazowert, (1910-1942)- poetisa judía
asesinada en Treblinka

Entre alambres de púa
y cúmulos de escombros,
entre muros y grietas y centinelas
tercamente, con valentía y hambre
me escabullo como una rata.
[…]
La bolsa bajo mi brazo
Cargadores sobre mi espalda.
Pies ágiles y pequeños
Y un eterno miedo en el corazón.
[…]
Entre muros, cercos y ladrillos
al amanecer, a la noche y atrevido
me escapo como una sombra.
Y si me sorprende la mano del destino
como en el juego de las escondidas
será una trampa que me atrape.
No me aguardes madre mía.
No volveré a ti.
Mi voz no te alcanzará.
El polvo de la calle me cubrirá.
Perdido el destino de tu hijo está.
[10]

Preguntas para debatir:

  • ¿Por qué los niños están en la calle?
  • ¿Qué están esperando?
  • ¿Qué aprendemos de esta foto?
  • ¿Qué nuevas características en su carácter tuvo que adoptar el niño judío, como resultado de la vida en el gueto?

Debemos conversar aquí sobre el cambio de roles en la familia durante el Holocausto, consecuencia directa de la situación con la cual se tuvieron que enfrentar especialmente los niños. Ellos sufrieron el derrumbe del mundo que conocían y la impotencia de quienes, en el pasado, habían sido sus protectores naturales y los mediadores entre ellos y el mundo.

El legado de ellos a nosotros - Utilizar la palabra arrebatadores y no ladrones.
¡No es una decadencia de los valores!

Después de analizar esta foto y los textos respectivos, nos preguntaremos si todos los niños estaban en la calle o si los líderes comunitarios y los adultos se preocupaban por ellos. Los diferentes testimonios nos demuestran que los líderes establecieron marcos educativos y sociales para los niños y adolescentes.

Lea los siguientes textos:
¿Qué se aprende de ellos? ¿Por qué se establecieron los diferentes marcos y cuál era la esencia de ellos?

"Tuve la suerte de poder seguir estudiando en la escuela "Iehudía" durante la Segunda Guerra Mundial. [...]
Las clases se dictaban cada día en otro lugar. En las casas de los maestros o de alguna alumna. Se llevaban a cabo en la clandestinidad, en pequeños grupos, a la luz de una vela, cada noche en otro lugar. Más de una vez, los maestros y también las alumnas estábamos muy débiles por el hambre, y sin embargo no creo hayamos estudiado alguna vez o los maestros enseñado con el entusiasmo de esos días. No era un escape de la terrible realidad, sino una expresión de resistencia al mal y la profanación de los valores tan preciados por nosotras. A menudo los maestros recalcaban frente a nosotras que no hay que perder la integridad humana, más aún en tiempos como éstos. Tenían la esperanza que muchas de sus estudiantes permanecerán vivas al tratar de mantener la integridad espiritual de ellas. La relación entre las alumnas y los maestros también cambió mucho. En las noches frías, en ambientes oscuros, bajo un constante temor, se produjo una gran cercanía y un cariño profundo. Nos convertimos en una gran familia. Recuerdo más que nada el último encuentro de la escuela en el instituto de niños abandonados. Bailamos y cantamos a pesar de la tensión que reinaba en el gueto sabiendo que el fin se estaba acercando. Al culminar la fiesta, uno de los maestros se levantó y nos dijo: "Si sobrevivimos esta guerra, trataremos de vivir como seres humanos merecedores de este noble nombre, y si estamos condenados a morir, lo haremos como seres humanos orgullosos. Sea cual sea nuestro destino, no tengo duda en mi corazón que después de esta guerra, se levantará un mundo mejor."
[11]

Sobre las clases de Biblia del maestro Itzjak Katzenelson.
"La fuente de vitalidad de la 'Guimnasia' (escuela clandestina del movimiento juvenil Dror) era Itzjak Katzenelson. Sus clases tenían gran reputación entre sus alumnos. Su material especial era Biblia. Él sabía entrelazar sus clases de Biblia con la educación por el amor al pueblo, a la tierra y a la reclamación por la independencia, en sus clases se entusiasmaba siempre y encendía los corazones de sus discípulos. En el medio del entusiasmo comenzaba a cantar y su canto contagiaba a sus oyentes y a los familiares que vivían en la misma habitación. Generalmente era difícil conseguir una habitación para el estudio, pero las clases de Itzjak Katzenelson todals las puertas se abrían porque eran una fiesta para toda la fiamilia." [12]

Un hombre vendiendo ropa en el
mercado del gueto de Varsovia.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.FOTO 4
Un hombre vendiendo ropa en el mercado del gueto de Varsovia.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.

Vendiendo ropa en el mercado del gueto.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.FOTO 5
Vendiendo ropa en el mercado del gueto.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.


"Mucho más trágica era la situación de las personas que por una razón u otra no trabajaban y vivían exclusivamente de la venta de objetos personales o familiares. La reserva era limitada, y se podía vaticinar que tarde o temprano iban a engrosar la fila de los necesitados de ayuda social y los condenados al hambre. A esta categoría pertenecían la mayoría de los refugiados que llegaron a Varsovia y la clase pobre de los jornaleros judíos de la ciudad." [13]

Varsovia, 16 de abril de 1942
"Hace una semana anduve por la calle Gesia. Pasé por el Wolowka, el mercado de objetos usados, que fue trasladado aquí cuando se estableció el gueto. Ahora se lo llama Gesiowka y es el lugar donde se compran y venden objetos usados.
[...] No pocas veces extrae la gente el forro de sus abrigos y lo vende en Gesiowka, para comprar un pedazo de pan o un frasco de gotas en la farmacia. Pero con un pedazo de pan no van a saciar el hambre, con un frasco de gotas no van a recuperar la salud. El estómago traga todo y al día siguiente pide a gritos más.
[...] A menudo, la gente vende sus mejores bienes y compra baratijas, para ganar, aparentemente, con la diferencia..."
[14]

Preguntas para debatir:

  • ¿Qué clase de productos se vendían o se permutaban en el mercado?
  • ¿Qué nos enseña esto?

Una forma de sobrevivir y resistir en el gueto fue crear una industria interna.
Otra forma era vender las pertenencias.
La última alternativa era mendigar…

Una mendiga en el gueto de Varsovia.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.FOTO 6
Una mendiga en el gueto de Varsovia.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.



Una mujer caída en una calle del gueto de Varsovia.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.FOTO 7
Una mujer caída en una calle del gueto de Varsovia.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.


"La creación del gueto produjo un cambio profundo en nuestras vidas. De pronto captamos la mendicidad en su forma más despiadada. Día a día la situación se agravaba… A menudo yo pasaba al lado de una familia: Dos jóvenes hermanos sostenían en sus brazos una niña pequeña. Recuerdo la dignidad que se reflejaba en su postura y en su silencio. Cada vez que pasaba a su lado, les daba algo. Un día desaparecieron, yo sabía que era señal de que habían dejado de existir…" [15]

5 de febrero de 1941
"Frente a la vidriera de una tienda veo reflejarse las personas que pasan. Cada vez se me revela la escena de siempre: un pobre entra al negocio para comprar un cuarto de libra de pan. Al salir a la calle, impaciente se apresura a pellizcar unas migajas de la masa pegajosa y se la mete en la boca…
El hambre destruye a los hambrientos y una mañana tras otra se ven cadáveres de ancianos con el rostro azul y los puños apretados yaciendo sobre la nieve…
El número de "Soñadores de pan" aumenta día a día en el gueto. Sus ojos están velados por tinieblas de otros mundos. Están sentados, como siempre frente a la tienda de comestibles, pero sus ojos ya no ven las piezas de pan detrás del vidrio, como si estuvieran puestas a una distancia remota e inalcanzable."
[16]

Misericordia
Ten piedad, ten piedad
Lanza una rebanada de pan
Viejos trozos de pan
Y la corteza vieja
Deja las migas
¡Ten compasión!

  • Según el testimonio de Irka Yanuvska, sobreviviente del gueto de Varsovia, estas líneas eran cantadas por un mendigo que extendía su mano de puerta en puerta por las casas del gueto, acompañado por su enferma esposa y sus seis hijos.
    Voces del gueto: Varsovia, 1943.

Preguntas para debatir:

  • ¿Por qué la señora con el bolso no mira a la persona caída?
  • ¿Cuál crees será el dilema que estaría teniendo en ese momento?
  • ¿Por qué extiende la mano la señora de la foto de la izquierda si ella vive en el gueto, comparte con el resto de la gente la pobreza y el hambre y sabe cuál es la realidad diaria?

Si bien esta fotografía refleja la pobreza y la humillación en el gueto, nos presenta otra fase de la vida en el mismo. Por un lado, el dilema de compartir con otros el poco alimento, y por otro, la existencia en el gueto de solidaridad, misericordia, el importarle uno del otro y la recolección de alimentos para repartir. El hecho de que esta mujer extiende su mano, demuestra que aún tiene una esperanza o cree que hay posibilidad alguna que alguien le preste ayuda. Esta persona, a pesar de su situación desastrosa, no perdió la esperanza de vida. No olvidemos que la foto fue tomada un año después del establecimiento del gueto, por lo tanto es difícil relacionar su acción a una costumbre del pasado.

Las cocinas populares.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.FOTO 8
Las cocinas populares.
Archivo fotográfico de
Yad Vashem.

Janina Zsemian, relata en su testimonio sobre la recolección de alimentos para necesitados, bajo el patrocinio de los comités de vivienda y el establecimiento de cocinas populares:













"Reuníamos de cada departamento, por familia, una cucharadita de azúcar, una cucharadita de sémola, por supuesto no cocinada, y una cucharadita de aceite. El aceite lo volcábamos en un recipiente y el resto en bolsas, y al final del día lo traíamos a Grzybowska [recuerdo que ahí estaba el centro de la comunidad], y ellos lo repartían entre mujeres embarazadas, o familias muy pobres y muy necesitadas. Pero, a veces traíamos un kilo de cada cosa, y eso ya significaba mucho, y esa era de nuevo la función de la juventud – recolectar esas cucharaditas. A cada uno se le asignaba una entrada de edificio, dos personas, e íbamos cada semana...
Una vez por semana, decidíamos qué sopa solicitar y cada familia debía entregar sopa.
Por lo general, se exigía de cada familia un plato de acuerdo al número de miembros de la familia – es decir, que si nosotros éramos tres personas, debíamos entregar tres platos, y establecían qué tipo – para que uno no prepare sopa de tomates y el otro de cebada, porque de esa manera no tenía sentido. Luego, el grupo de mujeres traía la olla en un carro al “punkt” (un sitio central) y repartían ahí la sopa, ya que en un lugar así, en ese “punkt” (era antes un cine) vivían 300 personas. Entre cada familia colocaban una soga y sobre ésta colgaban una sábana, como si fuera una habitación… y en el medio había una estufa pequeña, no podían cocinar, entonces mañana y noche comían algo seco, pero al mediodía el plato de sopa era necesario."
[17]

"Los comedores populares sufrían una enorme presión tanto interna como externa, por parte de los empleados y sus familias, ya que también ellos padecían de subalimentación y por parte de las corrientes de refugiados y de necesitados locales, que no tenían trabajo, para los que la sopa del comedor popular era el único alimento diario. Lamentablemente, llegamos rápidamente a la conclusión de que prácticamente brindábamos ayuda sólo a aquellas personas que tenían alguna fuente de ingreso. Ninguna sopa podía ayudar a los más necesitados, a los hambrientos que desaparecían sin dejar huellas…

Familias y hasta comunidades enteras, que fueron trasladadas al gueto, pasaron por los comedores populares y murieron frente a nuestros propios ojos." [18]

Preguntas para debatir:

  • ¿Cuál era la característica de los comedores populares?
  • ¿Quiénes estaban involucrados en su establecimiento y organización?
  • ¿Con qué dificultades debían enfrentarse?

De los textos leídos, se aprecia un panorama muy difícil en el que a pesar de los esfuerzos realizados, los comedores populares y la recolección de alimentos no lograban brindar una solución adecuada para satisfacer el profundo hambre que reinaba en el seno de gran parte de los residentes del gueto. Por lo tanto, ¿cuál era entonces, el significado y el objetivo de estas actividades? Es de suponer, que éstas siguieron existiendo no sólo porque los que las dirigían tenían la esperanza de que en un futuro las cosas mejorarían y la sopa o la porción de alimento repartida permitirían resistir o por lo menos aliviar en cierta forma la situación, sino también y especialmente, por la sensación de cuidado y calor humano que otorgaban las cocinas populares.

Si bien la actividad del gueto tenía sus fuentes en la vida comunitaria judía previa a la guerra, existían graves dificultades y desafíos tanto por los problemas y condiciones limitadas de vida como por la ausencia de instituciones comunitarias organizadas.

Una calle del gueto de Varsovia.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.FOTO 9
Una calle del gueto de Varsovia.
Archivo fotográfico de Yad Vashem.

Preguntas para debatir:

Observa la fotografía: ¿Qué detalles y sucesos atraen tu atención? ¿Qué influencia sufrió el mundo de los niños debido a la vida en el gueto, más allá de la escasez y el hambre?






Varsovia, 29 de mayo de 1942
"Hoy pasé una hora entera en uno de los jardines*. Fue una vivencia profunda. Fue la primera vez que en esta primavera vi arbustos en flor, plantas que recientemente habían brotado de la tierra... Vi niños correteando entre los árboles. Alguien me contó, en estos días, que anduvo por la calle, detrás de dos niñas pequeñas y escuchó su conversación. La de nueve años le contaba a la de cinco, sobre el parque Lazienki en Varsovia. El relato sonaba como un cuento de hadas: 'Un parque grande, grande, grande, al que se entraba gratis.' Gran sorpresa en el semblante de la menor: 'De veras que no costaba nada?' 'Nada, había allí senderos y canteros de flores.' '¿Qué son canteros de flores?,' preguntó la menor. 'Había estanques con cisnes,' decía la mayor. '¿Qué son los cisnes?,' preguntaba la otra.

La conversación se atascaba en explicaciones difíciles, en interpretaciones complejas, sobre un cuento de hadas de un tiempo que pasó.

Una mujer, clienta de nuestra cocina, que vió unos lirios en una jarra de agua sobre la mesa de nuestra oficina, me pidió que le 'prestara' el racimo. Quería mostrárselo a su hijo. El niño nunca había visto un lirio en su vida y preguntó:

'Mamá, ¿qué es un lirio?' 'Una clase de flor,' contestó la madre. El preguntó entonces: '¿Y qué es una flor?...'.” [19]

*Nota: Este parque se halla en la calle Nowolipki 35, dentro de la propiedad de una antigua institución polaca. Parte de este parque y la glorieta al fondo de la casa, se alquilaba a "socios" regulares, que estaban autorizados a venir aquí, para respirar aire fresco en compañía de sus niños. Parques de alquiler como éste, existían también en otros lugares del gueto.

Lea el siguiente poema con los alumnos y analice con ellos
¿Qué podemos deducir sobre la escritura de un poema estando en el gueto?

"Conversación con un niño" Wladyslaw Szlengel – 1942,
Madre e hijo, un taller,
Azul es el rostro del niño
Los cabellos de la madre
Blancos como la leche.
Dime, mamá, pregunta el niño:
¿Qué quiere decir lejos?...

Lejos, mi niño,
es allí en las montañas,
detrás de los bosques,
más allá de los ríos…
Lejos están las vías del tren.
Y los viajes por el mar infinito.
Lejanas son las montañas rojas
Como el fuego,
Y los barcos en el horizonte violeta.
Y las suaves brisas de la mañana.
Lejos están las islas dorados,
Y lejano es el césped verde y fresco
Y la arena suave y seca.

Pero ¿Cómo explicarle al niño
qué es lejos?
Cuando no sabe lo que son los ríos,
Y si nunca vio una montaña verde
Y no los guarde en la memoria
Como su madre.
Imágenes grabadas profundamente.
¿Cómo explicarle al niño
qué es lejos?
[20]

Wladislav Szlengel, escritor y poeta judío que escribió en polaco. Encerrado en el gueto de Varsovia, escribió prosa y poesía acerca de la angustia de los judíos en el gueto y las leía ante el público del gueto en veladas de literatura, con la esperanza de que serían difundidos en un futuro. Szlengel denominó a su colección de poemas: Lo que leí a los muertos. Fue muerto en abril de 1943 durante la revuelta del gueto de Varsovia.

En una realidad de quiebre y destrucción, de humillación, supresión y hambre, cuando todas las fuerzas del cuerpo y del alma, estaban dirigidas a la resistencia y la supervivencia básicas, no es obvio que se haya tenido fuerzas para la creatividad y la cultura. Podríamos inclusive hablar de una paradoja entre creatividad, poesía, canto, arte y la Shoá. Se necesitaba una fortaleza moral impresionante para lograr creatividad, y es posible que esta fortaleza fluía de la comprensión o de la sensación –la cual a veces era difícil expresar en palabras– que en el mantenimiento de la vitalidad humana está escondida la fuerza de resistencia y supervivencia.

Resumen:
Para resumir esta unidad y el mensaje que queremos transmitir, presente a los alumnos la siguiente pregunta para debatir:

El gueto produjo una realidad de quiebre y de gran dificultad, y sin embargo al lado de ésta, también vimos expresiones de continuidad y de solidaridad. ¿Por qué, a tu entender, es importante tratar ambos aspectos?

La situación que crearon los alemanes en los guetos fue el resultado de una política deliberada de represión y liquidación de la sociedad judía. Se podría haber esperado que, como resultado del caos y la grave escasez, la sociedad judía se derrumbaría y que expresiones de solidaridad en todas las áreas desaparecerían por completo. Por lo tanto, la existencia de vínculos sociales, y las expresiones de responsabilidad y cuidado por el prójimo, que emanaron de manantiales de valores internos y de una forma de vida que precedió a la guerra, como así también el saber encontrar en ellos significado y esperanza, hablan del poder de elección y de la fuerza mental y espiritual del ser humano. El poder de estas acciones residía justamente en el hecho de que existieron, en contraste con la opresión y el caos circundantes. Esto implicaba en definitiva un rayo de luz en la oscuridad horrible desconocida hasta entonces por la humanidad en general, y por el pueblo judío en particular, y merece ser destacado y transmitido a las generaciones venideras.


[1] Jaim Aarón Kaplan, Scroll of Agony: The Warsaw Diary, pág.391-392. (Tomado de: "La vida cotidiana en el gueto de Varsovia", Yad Vashem,1999).
[2] Berg, Mary, El Gueto de Varsovia. Diario. 1939 – 1944, pág.34. (Tomado de: "La vida cotidiana en el gueto de Varsovia", Yad Vashem,1999).
[3] Jaim Aarón Kaplan, Scroll of Agony: The Warsaw Diary, pág.392. (Tomado de: "La vida cotidiana en el gueto de Varsovia", Yad Vashem,1999).
[4] E* “Banir”, negued hazerem, No 2 feb.-marzo 1941. (Tomado de: Itonut hamajteret hayehudit bevarsha [Periódicos de los movimientos juveniles]), pág.87.
[5] Jaim Kaplan, Scroll of Agony: The Warsaw Diary pág. 418 (Tomado de: "La vida cotidiana en el gueto de Varsovia", Yad Vashem,1999).
[6] (de: Itonut hamajteret hayehudit bevarsha [Periódicos de los movimientos juveniles], pág. 397, Yad Vashem,1993).
[7] Berg Mary, El Gueto de Varsovia. Diario. 1939 – 1944, pág.16. (Tomado de: "La vida cotidiana en el gueto de Varsovia", Yad Vashem, 1999).
[8] Raquel Auerbach, Tzvaot Varsha (Testamentos de Varsovia) págs.34-35. (Tomado de: "La vida cotidiana en el gueto de Varsovia", Yad Vashem, 1999).
[9] Berg Mary, El Gueto de Varsovia. Diario. 1939 – 1944 págs. 61-62. (Tomado de: "La vida cotidiana en el gueto de Varsovia", Yad Vashem, 1999).
[10] (Tomado de: Holocausto y Memoria, Israel Gutman, Yad Vashem - Zalman Shazar Jerusalén,2003, págs.110-111).
[11] Testimonio de Nejama Akaizer – Faan, Levin Avraham "Mipincasó shel moré miIehudía", Hakibutz Hameujad, págs.12-13.
[12] Zivia Lubetkin, "Beiemei Kilion va-mered", (Días de destrucción y rebelión), Tel Aviv 1980, pag.50.
[13] Israel Gutman, Holocausto y Memoria, Yad Vashem - Zalman Shazar,Jerusalén, pág.100 (Tomado de: "La vida cotidiana en el gueto de Varsovia", Yad Vashem, 1999).
[14] Raquel Auerbach, Tzvaot Varsha (Testamentos de Varsovia) págs. 29-30 (Tomado de: "La vida cotidiana en el gueto de Varsovia", Yad Vashem, 1999).
[15] Antek Zukerman, A surplus of memory – Chronicle of the Warsaw Ghetto Uprising pág. 112. (Tomado de: "La vida cotidiana en el gueto de Varsovia", Yad Vashem,1999).
[16] Berg Mary, pág 42 (Tomado de: "La vida cotidiana en el gueto de Varsovia", Yad Vashem, 1999).
[17] Archivo de Yad Vashem, VT 98.
[18] Raquel Auerbach, Tzvaot Varsha (Testamentos de Varsovia), pág.66. (Tomado de: "La vida cotidiana en el gueto de Varsovia", Yad Vashem, 1999).
[19] Raquel Auerbach, Tzvaot Varsha (Testamentos de Varsovia) pág.43, (Tomado de: "La vida cotidiana en el gueto de Varsovia", Yad Vashem, 1999).
[20] Wladyslaw Szlengel, Asher Karati Lametim, Shirei Ghetto Varsha, "Aquello que llame a los muertos", poemas del Gueto de Varsovia (en Gutman, Israel, Holocausto y Memoria, Yad Vashem - Zalman Shazar, Jerusalén, 2003, págs.106-107).