Bar Mitzvá en la Alemania nazi

La historia de la familia Israel

Harriet y Sally Weil con sus hijos. Berlín, 1930

En marzo de 1936, Martin Weil celebró su Bar Mitzvá en la Alemania nazi, rodeado de su familia. En su discurso, agradeció a sus padres todo el amor que le habían brindado, y expresó la esperanza de que siempre viviría como un judío observante, del cual pudieran estar orgullosos. En 1939, Martin partió de Berlín hacia Inglaterra en el Kindertransport. Su familia fue asesinada en Auschwitz.

Martin-Meir, hijo de Harriet (apellidada de soltera Joelson) y Sally-Shmuel Weil, nació en 1923 en Berlín. Tenía tres hermanas: Felice (n. 1922), Hannah (n. 1924) y Netty (n. 1927), y un hermano menor, Siegfried (Sigi) Rubin (n. 1932). Por parte de su madre, era descendiente directo del rabino Natan Adler, Gran Rabino del Imperio Británico entre los años 1845 y 1890. Su padre, Sally, combatió en las filas del ejército alemán en la Primera Guerra Mundial y recibió la condecoración de la Cruz de Hierro. Martin fue a una escuela judía y participó activamente en el movimiento juvenil Ezra.

En marzo de 1936, Martin celebró su Bar Mitzvá en una sinagoga de Berlín. De esta forma concluyó su discurso:

«Me gustaría leer los versos de la Haftará, que veo como un principio para toda mi vida, el principio que el profeta Malaquías elige como base para la profecía judía. Él dice:
«He aquí, yo os envío al profeta Elías, antes que venga el día del Señor, que será grande y terrible; y Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres» [Malaquías, 3, 23-24]. Esto da expresión [a la idea] de que nuestra gente solo puede sobrevivir si se repara la fricción entre padres e hijos. Particularmente quiero agradecer al Señor, bendito sea, por darme una familia sin este tipo de fricciones. Un agradecimiento especial a vds., mis queridos padres, por todo el amor y esfuerzo que han invertido en mí hasta este día, el día de mi Bar Mitzvá. Que Dios me dé la fuerza para vivir siempre como un judío observante y justo, para que siempre puedan estar orgullosos de mí».

En 1937, Sally perdió su puesto como representante de ventas en la empresa textil donde trabajaba. Entonces, se formó como tapicero ante su preparación para emigrar, en cursos organizados por la Representación del Reich de los Judíos Alemanes (Reichsvertretung der Deutschen Juden), para aquellos judíos que habían perdido sus puestos de trabajo e ingresos. En abril de 1938, Martin comenzó a asistir a la escuela Ort de Berlín, donde estudió metalistería durante poco más de un año.

Durante el Pogromo de Noviembre (Kristallnacht - Noche de los cristales rotos) el 9 de noviembre de 1938, Sally se escondió y, por lo tanto, no fue una de las decenas de miles de hombres judíos que fueron arrestados y llevados a campos de concentración en Alemania. Como resultado de este giro traumático de los acontecimientos, Sally y Harriet buscaron una ruta de escape para la familia. Decidieron emigrar a América del Sur y comenzaron a aprender español junto a los niños. Se comunicaron con la embajada de Uruguay en París para solicitar visados, pero fueron víctimas de un fraude: los visados exorbitantes que llegaron fueron falsificadas y la familia se quedó en Alemania. Martin pidió marcharse a Inglaterra. La legislación antijudía, la humillación, el abuso y la violencia que sufrían los judíos en Alemania lo habían dejado padeciendo insomnio y pesadillas. A pesar de la resistencia de su padre, Martin logró convencerlo y, en abril de 1939, partió de Berlín hacia Inglaterra en el Kindertransport. Sally quería que la familia permaneciera unida:

«Tenía dieciséis años, estaba entusiasmado y decidido a irme.[…] Llegó el momento...en el momento en que abordé el barco Kindertransport en Hamburgo, estaba caminando en el aire. Estaba seguro de que los demás me seguirían hasta allí».

Después de vivir con familiares durante tres meses, Martin encontró trabajo como aprendiz en una empresa donde pudo aplicar sus habilidades y adquirir experiencia en la industria metalúrgica. De día trabajaba y por las noches aprendía inglés. A lo largo de este período, mantuvo correspondencia con su familia en Berlín. El 3 de febrero de 1943, Sally, Harriet, Netty, Hannah y Sigi enviaron un telegrama a Martin a través de la Cruz Roja y le desearon un feliz 20º cumpleaños:

«¡Buenas noticias! Estamos todos bien, trabajando como siempre, incluso Netty con la costura. La familia del tío [?] y la tía Ella [Ella Zuntz, la hermana de Harriet] se fue [deportada a Terezin]. Deseos de corazón para un feliz cumpleaños. ¿Por qué no piensas en los cumpleaños de tus hermanos? Besos, papá Sally Weil, Netty, Hannah, Sigi y Muti [apodo alemán para 'mamá'] Harriet Weil».

Martin recibió el telegrama recién en mayo de 1943. Fue la última señal de vida de sus padres. El 26 de febrero de 1943, un tren de deportación partió de Berlín hacia Auschwitz. Los deportados incluían a los padres de Martin, Sally y Harriet, sus hermanas Hannah y Netty y su hermano Sigi. Su hermana Felice permaneció en Berlín y trabajó como enfermera en el hospital judío de allí. El 4 de agosto de 1943, unos seis meses después de que su familia fuera deportada de Berlín, Felice fue deportada al gueto de Terezin junto con un grupo de médicos y enfermeras del hospital judío, en aquel momento la última institución judía en Berlín. En el gueto, Felice trabajaba como enfermera en el hogar de niños. En una postal enviada el 27 de julio de 1944 al hermano de su madre, Herman Joelson en Suecia, escribió:

«Desafortunadamente no he tenido noticias tuyas recientemente. Aprovecho esta oportunidad para escribirte unas líneas. Yo estoy así. Trabajando… La familia Zuntz se ha ido [deportada a Auschwitz]. ¿Has oído algo de mis queridos padres, mis hermanas y mi hermano? Espero que me envíes solo buenas noticias lo antes posible. Tu sobrina Felice».

El 12 de octubre de 1944, después de más de un año en el gueto de Terezin, Felice fue deportada a Auschwitz.
En 1945, Martin descubrió que él era el único sobreviviente de su familia. El dolor y la angustia de esta pérdida lo acompañaron durante toda su vida. En 1948 contrajo matrimonio y se mudó a Birmingham, Inglaterra.

En 1975, Martin Weil envió «Hojas de Testimonio» a Yad Vashem en memoria de sus padres Harriet y Sally, sus hermanas Felice, Hannah y Netty y su hermano Sigi.
Martin falleció en 2016 en Inglaterra. Tras su muerte, documentos, cartas personales y otros artículos que arrojan luz sobre el destino de la familia Weil en el Holocausto fueron donados a Yad Vashem como parte del proyecto nacional israelí «Reuniendo los fragmentos».

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