La aldea de Le Chambon-sur-Lignon, sureste de Francia

André y Magda Trocmé, Daniel Trocmé

Francia

Magda y André TrocméMagda y André Trocmé
Le Chambon sur LignonLe Chambon sur Lignon
Magda Trocmé y supervivientes cerca del árbol en la Avenida de los Justos de las Naciones en Yad VashemMagda Trocmé y supervivientes cerca del árbol en la Avenida de los Justos de las Naciones en Yad Vashem
Magda Trocmé y supervivientes con las fotos de la época de la guerra insertada por encima ellosMagda Trocmé y supervivientes con las fotos de la época de la guerra insertada por encima ellos

El pastor André Trocmé era el líder espiritual de la congregación protestante en la aldea Le Chambon sur Lignon del departamento de Haute-Loire en el sureste de Francia. Su predecesor, Charles Guillon, había sido elegido alcalde de la villa a principios de los años treinta y André Trocmé le reemplazó en el cargo. Cuando Francia fue ocupada en junio de 1940 y se formó el régimen de Vichy Trocmé instó a sus feligreses a brindar refugio a fugitivos del “pueblo de la Biblia”. Al hacerlo siguió los pasos de Guillon que había educado a la comunidad en ese espíritu de generosidad humana. Esa actitud y la bondad de muchos congregantes convirtieron a Chambon y las aldeas  circundantes en un refugio único en Francia, en el cual muchas familias judías sobrevivieron la guerra.

Cuando comenzaron las deportaciones de Francia en 1942 Trocmé exhortó a su congregación a dar refugio a cualquier judío que lo solicitara. La aldea y sus alrededores se llenaron rápidamente con centenares de judíos. Algunos encontraron refugio permanente en la región montuosa de Le Chambon y otros recibieron asilo temporario hasta que lograron escapar a través de la frontera, especialmente a Suiza. A pesar del peligro que ello implicaba los judíos eran alojados en las casas de los habitantes del pueblo y de granjeros, en instituciones póblicas y en hogares para niños. Con la ayuda de los habitantes algunos judíos fueron conducidos por senderos peligrosos a la frontera suiza. La comunidad toda se alió para el rescate de judíos considerándolo un deber cristiano.

De acuerdo a una estimación alrededor de 5.000 judíos pasaron por Le Chambon y aldeas aledañas antes de la liberación. La gente de Chambon actuó acorde a la convicción  de que era su obligación asistir a sus “vecinos” necesitados.  Varios factores coadyuvaron para la creación de ese espíritu: la historia de persecuciones de los protestantes en Francia como una minoría religiosa, la empatía hacia los judíos por ser el pueblo del Antiguo Testamento y la herencia bíblica compartida, y por último, y no por eso menos importante, el poderoso liderazgo y el ejemplo demostrados por su pastor y esposa, André y Magda Trocmé.

Magda Trocmé estaba profundamente involucrada en la creación y mantenimiento de ese refugio para judíos perseguidos. Ella ubicaba familias dispuestas a alojar refugiados y arregló con los numerosos colegios internos del pueblo para que aumentaran el número de inscripciones. Muchas personas cooperaban activamente en la tarea. Voluntarios alertaban a la estación de tren para que recibiera a los refugiados que llegaban y que luego serían hospedados en casas de los habitantes de la villa o conducidos a lugares seguros.Todas esas labores que frustraban la política antijudía del régimen se realizaban bajo el patrocinio y el aliento del pastor Trocmé.

Las autoridades de Vichy tenían sospechas de lo que ocurría, ya que era imposible ocultar esas amplias actividades de rescate por mucho tiempo. Éstas exigieron al pastor interrumpirlas de inmediato. Su respuesta fue tajante: “Esa gente ha venido aquí por ayuda y refugio. Yo soy su pastor y un pastor no abandona su rebaño... yo no distingo quién es judío y quién no. Yo conozco sólo seres humanos.” Las presiones ejercidas por las autoridades y las pesquizas realizadas por agentes de seguridad no hicieron disminuir la determinación de Trocmé y sus colaboradores y no lograron interrumpir sus actividades. El 15 de agosto de 1942 Trocmé expresó vehementemente su opinión ante Georges Lamirand, un ministro del gobierno de Vichy que se encontraba en visita oficial en Le Chambon. Algunos días más tarde llegaron gendarmes al pequeño pueblo para “purgarlo” de los residentes “ilegales”. Dos semanas después, el 30 de agosto, el suspenso llegó a su apogeo con los rumores sobre una orden de arresto que habría sido emitida contra el sacerdote. En su templo colmado de feligreses Trocmé exhortó a los congregantes a “cumplir el deseo de Dios, no el de los hombres” y destacó el mandamiento de Deuteronomio 19: 2 – 10 acerca del derecho del perseguido de obtener refugio. Ese día no hubo arrestos y algunos más tarde los gendarmes fueron evacuados del pueblo, después que su misión se convirtió en un resonante fracaso.

En febrero de 1943 Trocmé y dos colegas – el reverendo Edouard Theis y el maestro Roger Darcissac – fueron arrestados y confinados al campo de Saint Paul d’Eyjeaux cerca de Limoges. El pastor fue detenido por cinco semanas mientras el comandante del campo trataba de coaccionarlo a firmar un compromiso de obedecer todas las órdenes del gobierno. El ministro no sucumbió a la presión pero después de ser liberado se vio obligado a pasar a la clandestinidad. Pero su ausencia no disuadió a los habitantes de Le Chambon que permanecieron unidos en el propósito de cumplir un mandamiento moral supremo, y mantuvieron el legado del pastor Trocmé, alojando a los judíos perseguidos en sus hogares y permitiéndoles vivir en calma relativa hasta el fin de la guerra.

El 5 de enero de 1971 Yad Vashem reconoció al Reverendo André Trocmé y a su esposa Magda como Justos de las Naciones. Treinta y dos residentes de Le Chambon sur Lignon también fueron honrados con el título y en 1998  la villa recibió un diploma de honor especial como tributo a su conducta humanitaria durante la guerra.

André Trocmé no fue el único miembro de su familia en rescatar judíos. Su sobrino Daniel Trocmé enseñaba física, química y ciencias naturales en Les Roches un antiguo y prestigioso colegio internado protestante situado en Verneuil, en el departmento de Eure. En 1941 su tío, el pastor André Trocmé le pidió asumir el cargo de director de Les Grillons, un internado para niños judíos refugiados establecido por el American Friends Service Commitee ( de los cuáqueros) en Le Chambon sur Lignon. Un hombre determinado y de aspecto adusto, poseía cualidades humanas sublimes. Jonathan Gali que a los dieciséis años encontró refugio y trabajo en Les Grillons recuerda a una persona fascinante y profundamente cultivada. “Daniel Trocmé nunca pensaba en sí mismo. Era profundamente aplicado. Por la noche eras posible encontrar al director trabajando a la luz de una débil lámpara, reparando los zapatos de los niños con trozos  de neumáticos”. En las mañanas de invierno Trocmé cocinaba sopa en una enorme olla de metal. A pesar de sufrir de una enfermadad cardíaca cargaba el almuerzo de los niños en una carretilla y la empujaba por dos kilómetros de un sendero empinado. A la hora de dormir leía historias a los jóvenes y las comentaba con ellos largo y tendido.

Después de algunos meses Daniel Trocmé aceptó la oferta de asumir la dirección de su antiguo colegio de Les Roches. Allí continuó con sus actividades de salvataje. El 29 de junio de 1943 la Gestapo realizó un allanamiento en Les Roches con el propósito de arrestar estudiantes judíos y al director. Trocmé no se encontraba en el colegio porque había pasado la noche en Les Grillons. A pesar de haber tenido la oportunidad de huir prefirió regresar y sumarse a sus alumnos judíos. Dieciocho de ellos fueron arrestados con su director y conducidos a la ciudad de Moulins. Durante su detención Trocmé continuó demostrando coraje y determinación, alentando el espíritu de sus educandos. Durante el interrogatorio en la jefatura de la Gestapo en Moulins fue acusado de proteger a un joven judío de dieciséis años. A esto respondió que sólo estaba ayudando a los oprimidos. En agosto de 1943 Trocmé fue trasladado al campo de detención de Compiègne y de allí deportado a los campos de Dora y Majdanek. En abril de 1944 Daniel Trocmé pereció en la cámara de gas de Majdanek. Tenía 34 años de edad.

El 18 de marzo de 1976 Yad Vashem confirió a Daniel Trocmé el reconocimiento de Justo de las Naciones.