Cartas de mamá y papá

József & Margit Strausz

Hungría

El árbol plantado en honor de József & Margit Strausz en Yad VashemEl árbol plantado en honor de József & Margit Strausz en Yad Vashem

Antes de la guerra vivían en Munkács 13.500 judíos, representando más del 40% de la población. Además de las comunidades jasídica y ortodoxa, funcionaba un colegio secundario (Gymnasium) hebreo. El ingeniero Elyahu Rubin enseñó en el colegio y luego se convirtió en su director. Cierto día  József Strausz, un funcionario municipal católico de origen alemán le solicitó que permitiera a su hijo, también llamado József, estudiar hebreo en el colegio – como preparación para su futura incorporación al clero católico. El muchacho fue aceptado en el liceo y la dos familias se volvieron amigas. Después de la invasión alemana a Hungría Rubin se dirigió a sus amigos de la familia  Strausz y les solicitó esconder en su casa a su hijo Amós. Strausz y su esposa accedieron de inmediato al pedido y ofrecieron esconder a toda la familia Rubin. Sin embargo Elyahu Rubin se negó al ofrecimiento, temiendo que ello pondría en un peligro mayor a ellos y a su hijo. El 11 de abril Amós Rubin llegó a la casa de los Strausz trayendo consigo un pequeño paquete con sus posesiones. Sus padres fueron trasladados al gueto y en mayo deportados a Auschwitz. Antes de abandonar consiguieron entregar a la familia Strausz un atado de cartas personales con fechas posteriores, para que sean entregadas a su hijo de cuando en cuando. De ese modo, y sin tener en cuenta su suerte verdadera, el muchacho podría recibir aliento de la creencia que sus padres estaban vivos y gozaban de buena salud. Strausz, su esposa Margit y su hijo Jószef de 18 años, hicieron todo lo posible para aliviar el sufrimiento del chico durante los seis meses en que estuvo escondido. Le proveyeron de comida y ropa, y se hicieron cargo de todas sus necesidades. También le llevaban libros y le iban entregando las cartas que “recibían” de sus padres. El muchacho permaneció siempre en la casa y nunca se aventuró fuera de ella hasta que la zona fue liberada por el Ejército Rojo en octubre de 1944. Recién al fin de la guerra se enteró Amós de la suerte que corrieron sus padres. Milagrosamente, ambos estaban entre los pocos judíos de Munkács que regresaron de los campos. En el verano de 1946 la familia Rubin emigró a Eretz Israel. Las dos familias siguieron estando en contacto a lo largo de los años.

El 13 de octubre de 1964 Yad Vashem reconoció a Jószef y Margit Strausz como Justos de las Naciones.