Nuestra ayuda en el escondite

Hermine (Miep) & Jan Augustus Gies

Holanda

Miep Gies firma el libro de visitas en Yad Vashem. 6 de mayo de 1977Miep Gies firma el libro de visitas en Yad Vashem. 6 de mayo de 1977
Miep Gies en la ceremonia de plantación de su árbol. Yad Vashem, 6 de mayo de 1977Miep Gies en la ceremonia de plantación de su árbol. Yad Vashem, 6 de mayo de 1977
Miep Gies reaviva la llama en la Sala del Recuerdo. Yad Vashem, 6 de mayo de 1977 Miep Gies reaviva la llama en la Sala del Recuerdo. Yad Vashem, 6 de mayo de 1977
Otto Frank, el padre de Anna, visitando Yad Vashem. 26 de marzo de 1960Otto Frank, el padre de Anna, visitando Yad Vashem. 26 de marzo de 1960
Firma de Miep Gies en el libro de visitas de Yad Vahsem. 6 de mayo de 1977Firma de Miep Gies en el libro de visitas de Yad Vahsem. 6 de mayo de 1977
Árbol plantado por Miep y Jan Gies, Yad Vashem, 2010Árbol plantado por Miep y Jan Gies, Yad Vashem, 2010

“El mejor ejemplo de ello son nuestros  protectores, que nos han ayudado hasta ahora a sobrellevar nuestra situación, y según espero, nos conducirán a buen puerto; de lo contrario, correrán la misma suerte de aquellos que pretenden ayudar. Jamás les hemos oído hacer alusión a la molestia que seguramente les ocasionamos.  Ninguno de ellos se ha quejado jamás de la carga que representamos. Todos suben diariamente a visitarnos y hablar de negocios y política con los hombres, de comida y de los pesares de la guerra con las mujeres, y de libros y periódicos con los niños.  En lo posible ponen buena cara, nos traen flores y regalos en los días de fiesta o cuando celebramos algún cumpleaños, y están siempre a nuestra disposición.  Esto es algo que nunca debemos olvidar: mientras otros muestran su heroísmo en la guerra o frente a los alemanes, nuestros protectores lo hacen con su buen ánimo y el cariño que nos demuestran”
del “Diario de Anna Frank”, 28 de enero de 1944

Miep Gies nació en Viena, Austria, en 1909. Sus padres le dieron el nombre Hermine Santrouschitz. En 1920, sufriendo de desnutrición y mala salud, Miep fue recogida por un grupo de familias holandesas que ayudaban a niños austriacos a sobreponerse a los sufrimientos de la Primera Guerra Mundial. Miep originalmente fue a los Países Bajos por un periodo de tres meses, y fue adoptada temporariamente por una pareja que ya tenía cinco hijos.  Después de cinco años, la familia de Miep y sus padres adoptivos decidieron que lo mejor para ella sería que se quedara en Ámsterdam.  Miep se casó con su novio Jan Gies en 1941 y se convirtió en ciudadana holandesa. 
Desde 1933, trabajó con Otto Frank.  Cuando los familias Frank y van Pels (los van Daans en el diario de Anna Frank) se escondieron en el ático de un viejo edificio en Prinsengracht 263, Ámsterdam, Miep se encargaba cada mañana de recoger su lista de pedidos, conseguir los objetos solicitados y llevarlos clandestinamente durante su hora de almuerzo. Hacía las compras en la vecindad y junto a la comida, llevaba apoyo moral a las ocho personas que vivían en el ”anexo”. 
Jan fue un miembro activo de la resistencia desde principios de 1943.  Subía al escondite cada día después del almuerzo para informar de las noticias más recientes y traer cuanto cigarrillo  conseguía comprar en el mercado negro. Cada semana escogía libros para los judíos escondidos de la biblioteca privada de un amigo.

Jan y Miep alquilaron un cuarto en la casa de una mujer judía cuyo esposo vivía en Inglaterra.  Cuando esta se vio obligada a esconderse, Jan y Miep vivieron solos por un tiempo en la casa.  Una noche trajeron a los nietos de la dueña porque sus padres habían sido capturados. La pareja cuidó a los niños por la noche y a la mañana siguiente  estableció contacto con una organización estudiantil que llevó a los niños a un escondite fuera de la ciudad. 

En octubre de 1944, después de que los alemanes decubrieron el escondite y arrestaron a los judíos, un representante de la compañía de Otto Frank envió  a Miep con la misión de ofrecer dinero a cambio de la liberación de los ocho judíos.  Esta fue a la jefatura alemana y habló con el hombre que había estado a cargo del  registro del escondite, el cual le dijo que no podía ayudarle. Miep no se dejó convencer y subió a hablar con  uno de los superiores. Tocó la puerta y simplemente entró. Cuando la puerta se abrió, preguntó: “¿Quién es el encargado aquí?” Uno de los alemanes se puso de pie, maldijo, y la hechó de la oficina.  Sin haber podido cumplir con su misión, Miep regresó a  Prinsengracht 263 con el alma partida. Aunque estaba  prohibido entrar al escondite, Miep recolectó cuidadosamente los diarios de Anna Frank y las páginas sueltas dispersas por todo el escondite.  Después guardó esas hojas en la gaveta de su escritorio. 

Otto Frank sobrevivió la guerra.  Su esposa y sus hijas murieron.  Miep entregó el diario de Anna a Otto diciéndole: “este es el legado de tu hija”

El 8 de marzo, de 1972, Yad Vashem reconoció a Jan Augustus Gies y su esposa, Hermine (Miep) Gies-Santrouschitz, como Justos de las Naciones.