Boris M. Altiparmak, Vaska Altiparmak

Macedonia

Boris Altiparmak, un miembro del movimiento clandestino, vivía con su esposa Vaska en el centro de Bitola (Monastir). El 11 de marzo de 1943, el día de la gran redada de judíos, Salomón (Mo) Sadikario se dirigió a Boris y le suplicó con lágrimas en los ojos que le permitiera esconderse en su casa, dado que la policía búlgara estaba buscándolo. Mientras estaban hablando llegó Sami Sadikario, el hermano menor de Salomón, con el mismo pedido. Los dos hermanos fueron recibidos cálidamente en la casa de la familia Altiparmak. A pesar del peligro, Vaska los cuidó por tres días con suma atención y luego Boris los condujo adonde se encontraban los partisanos. Al otro día apareció Albert Russo en la casa de los Altiparmak. Albert y Boris se habían conocido en 1942, en el marco de actividades clandestinas, y Boris accedió a brindarle refugio. Sin embargo, al poco tiempo Boris fue traicionado y Albert no tuvo más remedio que abandonar su escondite. Boris lo acompañó a una casa deshabitada en el centro de la ciudad, y allí permaneció algunos días. Vaska se preocupaba de llevarle alimentos. Un tiempo más tarde, cuando llegaron los partisanos a la ciudad, Albert se encontró con los hermanos Sadikario, Albert Kasorla y David Kalderón. Todos habíanse ocultado en la casa de los Altiparmak antes de unirse a los guerrilleros. Los hermanos Sadikario cayeron en combate.

El 28 de noviembre de 1989 Yad Vashem reconoció a Boris y Vaska Altiparmak como Justos de las Naciones.