El Complejo Museológico

El Complejo Museológico

Centro de Estudio

“Es evidente que la tarea llena de desafíos de conservar la memoria y transmitirla a las generaciones venideras no puede ser realizada solamente por la historiografía. Son necesarios otros medios para levantar esa pesada carga. […] A las preguntas históricas “¿qué pasó?” y “¿cómo ocurrió?” debemos agregar otra: “¿cómo debería haber sido?”[...] No debemos dejar el Holocausto en la esfera de los números grandes y las declaraciones generalizadoras.”

Prof. Aharon Appelfeld, escritor, sobreviviente del Holocausto
Vísperas del Día de Recuerdo del Holocausto, 1997

Visitantes al Museo de la Historia del Holocausto se enfrentarán probablemente con dilemas éticos, educativos, y filosóficos, así como inquietudes que van más allá de la mera descripción de eventos históricos, como ser: ¿Cómo fue posible que una nación civilizada en en el siglo veinte en Europa central se convirtiera en la perpetradora de un genocidio? ¿Qué convierte al Holocausto en un evento único? ¿Qué ocurrió con los conceptos de “bien “ y “mal” después del Holocausto? ¿Cómo determinará el trauma del Holocausto las identidades de las naciones, del pueblo judío y de los israelíes? ¿Cómo transmitir la memoria del Holocausto a las futuras generaciones? El nuevo Centro de Estudio, construido gracias a la generosa contribución de Stella y Sam Skura de los Estados Unidos, ayuda al visitante a medirse con esas cuestiones e inquietudes, y le permite realizar un  examen profundo de los distintos aspectos de estas.

El Centro de Estudio, también llamado “Sala de las grandes preguntas sobre el Holocausto”, no es un centro de información computarizado corriente; fue diseñado para que el visitante pueda iniciar un itinerario de búsqueda interior. Apenas se entra al centro la atención se centra en un haz de luz que proyecta preguntas, lentamente, sobre un círculo amplio situado en el centro de la sala. Las preguntas proyectadas sobre el piso saltan en el círculo formando una especie de ola. Esto refleja la idea de que una pregunta es apenas una gota en el océano, pero que puede generar oleadas de interrogantes.

En la sala se proyectan entre 10 y 20 preguntas básicas que exigen un estudio serio y profundo. El centro está abierto a visitantes individuales así como a familias y grupos de maestros y alumnos. La sala ha sido diseñada para que pueda responder a las necesidades educativas de los grupos sin que ello perturbe la privacidad del visitante individual. Por ello se diseñó un lugar de reunión en el centro de la sala en el que los visitantes pueden observar presentaciones multimedia sobre pantallas grandes sobre las que se proyectan las preguntas esenciales. Las discusiones que se inician están guiadas por instructores de la Escuela Internacional para el Estudio del Holocausto. En el círculo exterior que rodea el área central de reuniones se hallan 20 terminales de computación con audífonos, en las que se puede trabajar en forma individual o por parejas.

Aquí el visitante puede ver, escuchar y leer las opiniones sobre las “grandes preguntas” expresadas por supervivientes del Holocausto, líderes religiosos, pensadores, artistas, historiadores e investigadores prominentes. Los investigadores incluyen a historiadores destacados de Yad Vashem – prof. Israel Gutman, prof. Yehuda Bauer, prof. David Bankier z”l y prof. Dan Michman entre otros -, así como los profesores Christopher Browning, Raul Hilberg z”l, Omer Bartov, David Engel, Eberhard Jaeckel, Steven Aschheim, George Ben-Shoshan y otros. La confrontación con las distintas opiniones e ideas facilitan una discusión fructífera y una mayor profundización. Para quienes quieren estudiar las cuestiones más a fondo están a su disposición en el Centro la Base Central de Datos y otras herramientas de estudio.

El Centro de Estudio, establecido como proyecto conjunto de los departamentos de Capacitación de maestros,  instrucción y desarrollo curricular de la Escuela Internacional para el Estudio del Holocausto, fue diseñado por el estudio Mulli Sasson.