El Complejo Museológico

Museo de la Historia del Holocausto

Galerías

Entre muros y vallas

Los guetos

La cuarta galería del museo comienza con un área dedicada a los judíos de Europa occidental. Historias familiares de Francia y Holanda fueron elegidas para ilustrar las políticas seguidas por los alemanes en los países ocupados del oeste.

La parte más amplia de la galería fue asignada para brindar al visitante la sensación más posiblemente cercana a la realidad de la vida en los guetos en Europa oriental. Para este propósito fueron elegidos cuatro guetos: Lodz y Varsovia – los dos más grandes de Polonia – y el de Kovno en Lituania y Theresienstadt, situado a 55 km de Praga.

Gueto de Lodz: los residentes fueron obligados  a realizar trabajos forzados para los alemanes durante su internación en el gueto. Trabajando bajo condiciones inhumanas, esperaban que sus esfuerzoa los liberarían de la deportación a los campos de exterminio. Sin embargo el gueto fue liquidado en agosto de 1944 – pocas semanas antes de la liberación.

Gueto de Varsovia: fue el más grande de todos los guetos establecidos por los nazis, con cerca de 500.000 habitantes. Una de sus calles, Leszno ha sido reconstruida simbólicamente utilizando objetos genuinos, como adoquines y piedras de la calzada, faroles, rieles de tranvía, un asiento y una bomba de agua. En este hacinado gueto gran parte de la vida transcurría en la calle. La reconstrucción permite un conocimiento de primera mano con la realidad cotidiana con sus escenas, personajes y fenómenos característicos. A lo largo de la calle el visitante puede entrar a habitaciones en las que – por medio de películas originales, testimonios y documentos – es posible conocer la vida de individuos, instituciones y sucesos en el gueto.

Colecciones de cartas, documentos e investigaciones, la mayoría del archivo “Oneg Shabat” conducido por Emmanuel Ringelblum, echan luz sobre la lucha por la vida llevada a cabo por los residentes del gueto.

Gueto de Kovno – Este gueto guarda similitudes con los establecidos por los alemanes en las zonas ocupadas de la Unión Soviética, especialmente por el hecho de que un tercio de la población fue asesinada en sitios de matanza aún antes de ser encerrados. Para los sobrevivientes los planes nazis eran claros. Aquí se destaca el intento de los residentes del gueto de mantener una semblanza de vida normal y de cultura, a pesar del destino que sabían les esperaba tarde o temprano.

Gueto de Theresienstadt – Un juego de monopolio hecho en el gueto en 1943 constituye el centro de la exhibición. Las estaciones del juego recibieron el nombre de las calles y edificios principales del gueto. Utilizando el tablero del juego como base para la exploración del gueto, el visitante puede ver como eran atendidos los niños y ancianos y como la gente se expresaba a través del arte, la música y la poesía.