El Complejo Museológico

El Complejo Museológico

Museo de Arte

La colección de arte del Holocausto de Yad Vashem es la mayor y más amplia del mundo. Comprende alrededor de 10.000 obras, la mayoría del período mismo del Holocausto. Para poder exhibir esta colección en forma adecuada, enfocada exclusivamente en obras creadas durante la Shoá, se construyó un nuevo Museo de Arte del Holocausto, gracias a la generosa contribución de Miri y Sheldon Adelson (Estados Unidos). El arte que se exhibe en este nuevo museo permite una visión diferente del Holocausto – basada en la experiencia del individuo – utilizando un medio que no sólo apela al intelecto, sino que penetra directamente al corazón.

A la entrada del museo el visitante se encontrará con una pared diagonal que muestra una variedad de obras de artistas diferentes. El resto de los espacios está dedicado a exhibiciones de acuerdo a temas, centrándose en la imagen humana así como vistas de guetos y campos, por dentro y por fuera. Dos artistas tienen áreas dedicadas exclusivamente a ellas: Charlotte Salomon y Carol Deutsch. Adyacente a la sala de exposición se encuentra el primer archivo computarizado y centro de información relacionado con el arte y artistas del Holocausto. El centro ha sido erigido pensando en el visitante ocasional que desea aprender más sobre algún artista en particular de la exhibición, así como en el investigador interesado en utilizar la información para su tarea académica.   

Crear arte durante la Shoá implicaba un enorme riesgo a la propia vida en un tiempo en el que los materiales necesarios prácticamenbte no existían, y muchos de los artistas estaban al borde del colapso – físico y mental – al no tener acceso a las mínimas necesidades de la vida. A pesar de eso la pieza fue creada y algunas veces conseguía perdurar aún cuando – y ese era mayormente el caso – el artista no sobrevivía.

La mayoría de las obras fueron elaboradas sobre pedazos delgados de papel, que exigen un cuidado especial y una rotación periódica, para asegurar lo mejor posible su preservación.  Por ello la exposición del museo es cambiada cada varios meses para permitir a las obras un “descanso” en condiciones óptimas de oscuridad. Esta rotación también permite exponer un número mayor de obras de la colección.

No hay duda que la experiencia del visitante será especial, tanto en cuanto al  tema se refiere como desde el punto de vista artístico. Las obras exhibidas no son sólo testimoniales; expresan un poder creativo impresionante. Los artistas que las produjeron sabían que tenían una oportunidad única y excepcional de crear y expresaban todo lo que querían decir en unas pocas líneas grabadas sobre un papel.