El Holocausto
Principales Entadas Enciclopédicas
Justos de las Naciones
Distinción oficial otorgada por Yad Vashem a
no-judíos que arriesgaron sus vidas para salvar judíos durante el
Holocausto. La denominación proviene de una frase de Maimónides:
“Los
justos de las naciones del mundo tendrán parte en la vida eterna” (Hiljot
Melajim, 8:11).
En 1953 el parlamento de Israel aprobó la Ley de
Recordación de los Mártires y Héroes, por la que se estableció en Jerusalén
el Instituto Yad Vashem y se le otorgó, entre otras, la
responsabilidad de establecer condecoraciones y conmemorar a los “Justos de
las Naciones”.
Desde comienzos de la década del ’60 ha funcionado en Yad Vashem una
Comisión para la Designación de los Justos. Este comité tiene a su cargo
otorgar la distinción de “Justos de las Naciones”. En sus primeros años de existencia el
comité fue presidido por el juez Moshé Landau, quien se convirtió más tarde
en presidente de la Corte Suprema de Israel.
Cuando el nombre de un salvador es propuesto
para recibir el reconocimiento, el comité investiga minuciosamente las
pruebas de sus actos y motivaciones. El sobreviviente o grupo de
sobrevivientes involucrados debe dar testimonio sobre su actuación, y el
comité recoge documentación confirmatoria proporcionada por instituciones
históricas europeas. La ley original no especificaba una definición exacta
del término “Justos de las Naciones”. Tal como ha sido utilizado a lo largo de la historia
judía, el mismo designa a una persona de elevada moral que ofrece empatía,
compasión y ayuda a judíos en tiempos de dificultades y persecuciones. Sin
embargo, según la Ley de Recordación de Mártires y Héroes, está claro que
sólo una actuación excepcional adjudica a un individuo el título oficial de
“Justos de las Naciones”. Por ello, el comité trata de determinar las motivaciones que tuvo el
candidato para salvar judíos, y formula preguntas tales como: ¿Recibió
dinero por ello? ¿Qué clase de riesgos y peligros enfrentó? ¿Sus
motivaciones incluían la amistad, las creencias religiosas, etc.? En
general, para ser acreedor de la distinción, la persona tuvo que haber
arriesgado su vida, su seguridad o su libertad personal para salvar a un
judío de la *deportación, sin solicitar dinero a cambio.
En algunos casos, el tema del “riesgo” o del
“peligro” resulta un obstáculo, porque excluye a quienes gozaban de
inmunidad diplomática y, por lo tanto, no estaban arriesgando sus vidas. Son
ejemplos de ello Aristides de Sousa Mendes, el cónsul de Portugal en Francia que entregó a judíos visas de ingreso a su país; Sempo Sugihara,
el cónsul japonés en Kovno que hizo lo mismo; y Paul Gruninger, el capitán
de la policía suiza en la frontera austríaca que permitió que centenares de
refugiados judíos entraran a Suiza. Todos ellos desobedecieron las
instrucciones oficiales de sus respectivos gobiernos, pero no corrieron
peligro personal debido a su estatus diplomático. A pesar de esto, de hecho
perdieron sus trabajos, dañaron su reputación y sufrieron debido a sus
actividades humanitarias, y por ello el comité resolvió honrarlos con el
título de "Justo entre las Naciones" Raoul Wallenberg, el diplomático sueco que salvó a miles de
judíos húngaros, también tenía inmunidad diplomática, pero ello no evitó que
fuera arrestado por los soviéticos después de la liberación de Budapest.
En muchos casos, quienes salvaron vidas judías
durante el Holocausto eran ciudadanos comunes que eligieron, con todo lo que
ello implicaba, ocultar a uno o más judíos en sus casas. A menudo, el
salvador construía un búnker para el judío, quien permanecía allí durante
semanas, meses o años, sin ver prácticamente la luz del sol. La comida era
muy escasa durante la guerra, y el salvador compartía su escaso pan con los
judíos que ocultaba de los nazis.
En ciertos casos, la salvación provino de
grupos, como las unidades de la resistencia clandestina en Holanda, Noruega, Bélgica y Francia que encontraron escondites para judíos. Uno
caso muy especial fue el de la pequeña aldea holandesa de Nieuwlande. En
1942 y 1943 sus pobladores resolvieron en forma conjunta que cada familia
ocultase a una familia o individuo judío. Todos los 117 habitantes de
Nieuwlande fueron honrados como "Justos de las Naciones". Otro salvamento colectivo tuvo lugar en
la aldea francesa de Le Chambon-sur-Lignon, cuyo pastor, André Trocmé,
organizó a sus feligreses para proveer de escondite y asistencia a los
judíos que huían de los nazis. En Dinamarca, ciudadanos daneses comunes
transportaron a 7.200 de los 8.000 judíos del país en lanchas pesqueras
hasta Suecia, en una arriesgada operación.
Otros casos famosos son los de Oskar Schindler,
el empresario alemán que salvó a cientos de judíos del campo de Plaszow,
empleándolos en su fábrica; y el del holandés Miep Gies, una de las personas
que asistieron a la familia de Ana Frank mientras estuvo oculta en el
“anexo secreto” y quien encontró y preservó su diario.
El número de judíos salvados por no-judíos
durante el Holocausto es impreciso. Algunos de los judíos murieron después
durante la guerra y no ha sido posible obtener testimonios o conocer el
nombre del salvador temporario. En ocasiones, el propio salvador murió junto
a aquellos judíos a quienes protegió. En otros casos, decidieron permanecer
anónimos, incluso después de la guerra, porque consideraban haber seguido
la voz de su conciencia, contra la indiferencia de millones de europeos, y
no creyeron merecer premio alguno. Hasta diciembre de 2003, 20.200 hombres y
mujeres han sido honrados con el título de "Justos de las Naciones". Hasta mediados de la década
del ’90 un gran número de los mismos plantaron árboles para conmemorar sus
acciones. En 1996 se inauguró un bosque recordatorio especial, que incluye
los nombres de todos los "Justos de las Naciones", al que se van agregando los de los nuevos
galardonados.
El elevado número de "Justos de las Naciones" prueba que el
salvamento era posible a pesar de los peligros. Los que han sido honrados
con esta distinción no sólo han salvado vidas judías, también han
restablecido la fe en la humanidad.
Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000







