El Holocausto

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Mauthausen

Campo de concentración en la provincia de Alta Austria, ubicado cerca de una cantera de piedra en desuso a unos 5 km de la ciudad del mismo nombre, establecido en agosto de 1938, pocos meses después del Anschluss – la anexión de Austria por Alemania. Los primeros prisioneros fueron obligados a construir el campo y a trabajar en la cantera, lo cual resultó mortal para muchos de ellos.
Durante el primer año, los 1.100 reclusos de Mauthausen eran delincuentes comunes, personas consideradas “antisociales” e indeseables en la sociedad alemana, y enemigos políticos del Reich, entre ellos un grupo de presos transferidos desde Dachau. Durante toda la guerra el campo fue utilizado principalmente para recluir a opositores políticos o ideológicos del régimen nazi.
Mauthausen estaba dividido en tres sectores: el campo de prisioneros, el área administrativa y las viviendas de los miembros de las SS. El campo de prisioneros era el principal y comprendía tres secciones. Los prisioneros vivían en las 20 barracas del Campo No 1. Cada una de ellas podía supuestamente alojar sólo a 300 reclusos, pero en la mayoría se hacinaban más de 600. En las cuatro barracas de cuarentena, se recluía a los nuevos prisioneros durante tres semanas. El Campo No 2 consistía en un área de talleres con cuatro barracas; desde comienzos de 1944 también sirvió como área de cuarentena. El Campo No 3, construido en la primavera de 1944, tenía originalmente seis barracas; a partir del verano de 1944 alojó a los prisioneros débiles y enfermos, antes de su ejecución.
El complejo de Mauthausen era custodiado por las Unidades Calavera de las SS. Algunos prisioneros tenían autoridad sobre los demás, como el “anciano del campo”, sus asistentes y el jefe del registro. El trabajo era supervisado por Kapos y las barracas eran manejadas por el “anciano de barraca”, el jefe de registro y los “ancianos de habitaciones”. Todos los prisioneros que ocupaban posiciones de autoridad gozaban de privilegios especiales.
Hasta que estalló la Segunda Guerra Mundial, Mauthausen era similar a otros campos de concentración en Alemania: los prisioneros, en su mayoría alemanes, debían realizar trabajos forzados extremadamente duros, pero fuera de ello las condiciones no eran tan brutales. Cuando comenzó la guerra la situación cambió. Mauthausen fue ampliado y se le agregó la función de campo de exterminio de opositores políticos e ideológicos del Reich y de los países ocupados por los nazis. Las raciones de comida fueron disminuidas y los reclusos amontonados en condiciones de terrible hacinamiento y falta de higiene. Ello provocó epidemias de tifus y disentería, que debilitaron y mataron a muchos prisioneros.
Para fines de 1939 el campo había más que duplicado su población a 2.666 prisioneros. Durante 1940 el número de nuevos reclusos creció hasta cerca de 11.000 y fue necesario montar un campo satélite en las cercanías, al que siguieron varios más. Entre esos prisioneros se encontraba un grupo de republicanos españoles que habían huido de España a Francia tras el triunfo del general Francisco Franco, donde fueron arrestados por los nazis después de la invasión alemana en mayo de 1940.
En 1941 llegó a Mauthausen un total de 18.000 prisioneros, incluyendo al primer grupo de judíos, que arribó en mayo procedente de Holanda. También llegaron muchos prisioneros españoles, presos políticos checos y más de 4.000 prisioneros de guerra soviéticos. La mayoría de los checos fue asesinada ese verano, en represalia por la muerte del jerarca de las SS Reinhard Heydrich a manos de combatientes de la resistencia. Los soviéticos vivían en barracas separadas denominadas el “campo ruso”. A pesar de la gran cantidad de nuevos reclusos, a fines de 1941 quedaban sólo 11.135, debido a la elevada tasa de mortandad.
En 1942, además de los provenientes de Holanda, la Unión Soviética, Checoslovaquia y Yugoslavia, también llegaron transportes de Francia, Bélgica, Grecia y Luxemburgo. Durante 1943 arribaron a Mauthausen 21.028 prisioneros de toda Europa, entre ellos un pequeño número de judíos. Ese año murieron más de 8.000 prisioneros en Mauthausen y en su campo satélite Gusen.
En 1944 los nuevos reclusos eran tantos que las autoridades alemanas ordenaron la construcción de varios campos satélite. En total se registraron más de 65.000 nuevos arribos y la población de ese año llegó a 114.524. En mayo de 1944 Mauthausen recibió transportes de Auschwitz con numerosos grupos de judíos. Ese año murieron en Mauthausen más de 3.000 judíos. Llegaron también muchos grupos de polacos, tras la derrota del Levantamiento Polaco en Varsovia en octubre de 1944; numerosos estudiantes y miembros de la resistencia fueron ejecutados poco después de su arribo.
En 1945 llegaron a Mauthausen cerca de 25.000 prisioneros, incluyendo una multitud de judíos de Hungría previamente confinados en campos a lo largo de la frontera austro-húngara, donde habían sido obligados a construir una línea de fortificaciones. A medida que se acercaba el frente de batalla, esos campos eran evacuados y los prisioneros enviados a pie hasta Mauthausen. Muchos morían en el trayecto.
Los judíos confinados en Mauthausen sufrían de condiciones peores que los demás prisioneros. Debían cavar túneles en los campos satélite para construir fábricas subterráneas de municiones, a un ritmo imposible. Al mes, estaban tan exhaustos y físicamente quebrantados que casi no podían moverse.
El 3 de mayo de 1945 una unidad policial de Viena se hizo cargo de la seguridad del campo. Al día siguiente cesó todo el trabajo y los oficiales de las SS partieron. El 5 de mayo tropas norteamericanas liberaron el campo. En total, pasaron por Mauthausen 199.404 prisioneros. Aproximadamente 119.000 de ellos, incluyendo a 38.120 judíos, fueron asesinados o murieron debido a las duras condiciones, el agotamiento, la desnutrición y el exceso de trabajo; los enfermos, los débiles y los prisioneros “indeseables” fueron exterminados en cámaras de gas en el cercano castillo de Hartheim, entre agosto de 1941 y octubre de 1942, y de abril a diciembre de 1944.

Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000