La Escuela Internacional para el Estudio del Holocausto

El pogromo de Iasi

Plan de la lección

Nivel: secundario
Duración: 1h y 30m a dos horas


Objetivos didácticos
  • Estudio sobre el Holocausto en Rumania.
  • Consideraciones acerca de las relaciones entre los judíos y sus vecinos no judíos en Iasi antes de la Segunda Guerra Mundial.
  • Se abordarán cuestiones complejas relativas a la responsabilidad de las autoridades rumanas en el brutal asesinato de ciudadanos.
  • Examen de las diversas formas de ayuda y de las motivaciones de personas no judías en sus esfuerzos por auxiliar a los judíos.
  • Se alentará a los estudiantes a realizar un aprendizaje activo.
  • Los alumnos accederán a una mejor comprensión del hecho de que las personas tienen la capacidad de elegir entre permanecer indiferentes ante el asesinato y la destrucción o respetar a los otros seres humanos.

Preguntas sugeridas para iniciar un debate en el aula

  1. ¿Quién sabe cómo era la vida de los judíos en Rumania antes de la Segunda Guerra Mundial?
  2. ¿Alguien nos puede contar lo que les sucedió a los judíos de ese país durante el Holocausto?
La vida de los judíos en Iasi antes de la guerra

Los judíos se establecieron por primera vez en Iasi -situada en Moldavia, región de Rumania- a fines del siglo XV. La mayor parte de ellos se ganaba la vida en el comercio y con las artesanías. La ciudad, que llegó a ser un importante centro de la vida judía, tenía en una época alrededor de noventa sinagogas. También era muy conocida porque allí se imprimían periódicos y libros judíos, tarea de la que se encargaba, básicamente, la familia Saraga.

En las postrimerías del siglo XIX, cuando cerca de la mitad de la población total de la ciudad era judía, se produjo un marcado incremento de las actividades culturales judías, organizadas, sobre todo, por grupos sionistas. En 1878, Naftali Herz Imber (1856-1909) escribió en Iasi un poema en hebreo al que tituló «Hatikvah», que se convirtió, más tarde, en el himno nacional del Estado de Israel. En su melodía se percibe la influencia de la música folclórica tradicional rumana. Avram Goldfaden (1840–1908) estableció allí las bases del primer teatro profesional en yídish. Paralelamente al renacimiento cultural judío, hubo un aumento del antisemitismo local y acciones violentas contra los judíos, en especial, en el ámbito universitario.

En 1930, los judíos constituían el 30% de la población de la ciudad, con 35.465 personas [1].
Relata Lazar Rosin, sobreviviente del Holocausto, nacido en Iasi en 1927:

«Tuve una niñez despreocupada, que pasé jugando en el patio con mis seis hermanos. Nosotros hablábamos rumano, pero nuestros padres, entre ellos, hablaban yídish. Mi padre tenía un negocio en la ciudad y mi hermano mayor estudiaba medicina. Si bien no éramos muy religiosos, manteníamos un estilo de vida tradicional. Yo iba a la escuela local, incluso los sábados».

Recuerda Rozin: «Hasta que empezó la guerra, no sentí que hubiera antisemitismo, pero a partir de 1940 se nos prohibió ir a la escuela. Los maestros judíos de Iasi, a quienes no se les permitió seguir enseñando en las escuelas del Estado, comenzaron a trabajar en una escuela para niños judíos, entre los que estaba yo» [2].

«No puede negarse que hay un fuerte sentimiento antisemita en nuestro país. Es un antiguo problema en nuestra historia.»
Rey Carol II, enero de 1938.

Actividades sugeridas y preguntas para el deba

  1. Averiguar el significado del término «antisemitismo».
  2. ¿Qué clase de prejuicios ha habido en relación con los judíos y qué clase de epítetos racistas se han utilizado para referirse a ellos?
  3. ¿De qué manera el antisemitismo y todas las formas de intolerancia son peligrosas para el conjunto de la sociedad? Explicar la respuesta.
El pogromo de Iasi de junio de 1941

Al atardecer del sábado 28 de junio de 1941, soldados rumanos y alemanes, miembros del Servicio Especial de Inteligencia Rumano, la policía y una multitud de residentes de la ciudad se dedicaron a saquear y a asesinar a los judíos de Iasi. Miles fueron ultimados en sus hogares y en las calles; otros miles fueron arrestados por patrullas de soldados rumanos y alemanes y llevados a la central de policía. Lazar Rozin, que tenía solo catorce años en junio de 1941, describe: «Entraron en nuestra casa a los gritos y robaron todas nuestras pertenencias. Nos ordenaron que saliéramos todos, incluso mi madre y mis hermanas. Fuimos a pie hasta la estación de policía y en el camino vimos cómo golpeaban a la gente y, también, cadáveres de judíos esparcidos en las calles». Al día siguiente, «Domingo Negro», los soldados rumanos mataron a tiros a miles de judíos que estaban recluidos en el patio de la central de policía.

A unos 4000 judíos, capturados en todos los sectores de la ciudad, los hacinaron en vagones y furgones de carga. Los «trenes de la muerte», cerrados herméticamente, iban y venían entre estaciones de ferrocarril. 2650 murieron asfixiados o de sed y otros perdieron la razón. Continúa Lazar Rozin: «Nos amontonaron en el tren… no sabíamos qué iba a pasar… pensamos que no tendrían interés en prender fuego a los vagones simplemente porque no querrían destruir material ferroviario… Durante cinco días nos ahogamos en ese tren atestado. La mayoría de la gente murió en el vagón… dormíamos sobre cadáveres». [4]

Información adicional sobre Mendel Rozin, uno de los hermanos de Lazar Rozin asesinado durante el Holocausto.

Durante el pogromo, las autoridades rumanas, junto con los soldados alemanes, no solo masacraron a miles de judíos residentes en Iasi, sino que intentaron destruir toda una comunidad que existía desde hacía más de 300 años.

Preguntas para el debate grupal

  1. ¿Cuál es el rol de las autoridades gubernamentales en relación con los ciudadanos?
  2. Durante el pogromo de Iasi, los soldados rumanos mataron a tiros a miles de judíos a los que se había recluido en el patio de la central de policía. ¿Cuál debería ser la misión primordial de la policía en general? ¿Cómo fue posible que las personas cuya función básica es proteger a los ciudadanos locales hayan tenido una participación directa en asesinatos masivos?
El coraje de ser compasivo: Viorica Agarici

Viorica Agarici, ex presidente de la Cruz Roja rumana (Crucea Rosie) de la ciudad de Roman, pasó la noche del 2 al 3 de julio de 1941 en la estación de ferrocarril de la ciudad para servir refrigerios a los soldados que eran trasladados al frente oriental. Durante la noche, oyó gemidos y pedidos de auxilio provenientes de trenes sellados que se encontraban lejos de la estación. Los sonidos eran producidos por los sobrevivientes de Iasi, que habían sido expulsados de sus hogares después de la masacre perpetrada el 29 de junio de 1941, en la que perecieron miles de judíos.

Plantando un árbol en la ceremonia en honor de Victoria (Viorica) Agarici, quien fue reconocida entre los Justos de las Naciones, Yad Vashem, enero, 1983 Plantando un árbol en la ceremonia en honor de Victoria (Viorica) Agarici, quien fue reconocida entre los Justos de las Naciones, Yad Vashem, enero, 1983

Después de la matanza, los judíos de Iasi que quedaron con vida fueron transferidos en dos trenes a campos de Rumania. Los vagones de los «trenes de la muerte» (llamados Trenurile Mortii en rumano) fueron sellados y, durante varios días, los hicieron ir y venir entre estaciones, con las víctimas allí encerradas privadas de comida, agua y medicamentos. El tren, que transportaba 1000 personas, se dirigía a un lugar llamado Targu Frumos, y se detuvo en la estación de Roman. Algunos de los judíos que estaban en el tren habían muerto durante el viaje y los cuerpos no habían sido retirados. Cuando Agarici oyó los gritos, exigió que los guardias rumanos abrieran los vagones para que se pudiera brindar ayuda a quienes estaban en ese estado lastimoso. Gracias a la insistencia de Agarici, les permitieron a algunos bajar del tren para recuperar un poco las fuerzas antes de continuar el viaje. Los cuerpos de los muertos fueron retirados y los prisioneros, provistos de bebida y comida. Gracias a la intervención de Agarici, algunos de los ocupantes del tren estaban vivos cuando llegaron a destino.

Poco después del rescate, Agarici fue separada de su cargo en la delegación de la Cruz Roja rumana de Roman. Después de la guerra, la Federación de Comunidades Judías de Rumania (Federatia Counitatilor Evreesti din Romania) dio apoyo económico a Agarici durante muchos años. El 3 de enero de 1983, Yad Vashem la incluyó entre los Justos de las Naciones.




Actividades y preguntas para el debate grupal

  • ¿De qué manera Viorica Agarici pasó de ser una espectadora a ser una participante en el rescate de judíos en la estación de ferrocarril de Roman?
  • ¿Podríamos calificar de héroes a Viorica Agarici y a aquellas personas que ayudaron a los judíos durante el Holocausto? ¿Por qué? o ¿Por qué no?
  • Aliente a sus alumnos a reflexionar sobre el significado de la frase del Talmud (código de leyes civiles y religiosas del judaísmo): «El que salva una vida, salva al mundo entero».


Sugerencias adicionales

Junto con sus alumnos, investigue acerca de la comunidad judía de posguerra en Iasi.

  • ¿Qué fue de los judíos de Iasi que sobrevivieron al Holocausto?
  • ¿Qué vestigios quedan de la antigua comunidad judía? ¿Cuántos judíos viven hoy en esa ciudad?


[1] S. Spector (ed.), Encyclopedia of Jewish Life, Vol. I (New York: New York University Press, 2001), pp. 538-541.
[2] El testimonio de Lazar Rozin se puede encontrar en los archivos de Yad Vashem, Record Group 0.33, File 7211.
[3] Ibíd.
[4] Ibíd.