La Escuela Internacional para el Estudio del Holocausto

La familia les dio fortaleza

Yael Weinstock



Introducción

Al discutir el tema de la unidad familiar durante el Holocausto surgen numerosas cuestiones fundamentales, no solo referidas a la devastación, sino también a la fortaleza. La profesora Dalia Ofer comparte muchas apreciaciones al respecto en un artículo publicado en Jewish Women: A Comprehensive Historical Encyclopedia (Mujeres Judías: Una Enciclopedia Histórica Exhaustiva). Ofer explica que el Holocausto destruyó las familias y la vida judía en general. No obstante, hubo también una fuerza considerable en los vínculos familiares. La evidencia señala que algunos fragmentos de las familias permanecieron intactos, en los guetos y en los campos de trabajo y de exterminio, y aquellos que carecían de familia crearon otras, sustitutas[1].

Las mujeres compartían entre ellas recetas, costumbres de días festivos e historias de la vida familiar, como una forma de hacer frente a la devastadora realidad de sus vidas cotidianas. No hay mejor evidencia de que la familia sirvió como un auténtico sostén de la vida que la buena disposición de los sobrevivientes para formar una familia en los años inmediatamente posteriores a la guerra, aunque hubieran perdido cónyuges o hijos.

En la década del treinta y en la del cuarenta, las familias judías eran una unidad nuclear cuyos miembros adultos eran socios en la producción y en la propiedad. La mujer estaba a cargo de la vida doméstica y de la crianza de los niños, mientras que el hombre ganaba el sustento. Aun con esa clara división de las responsabilidades, en Europa del Este eran más numerosas las mujeres que contribuían al sostén de los suyos, ya que la mayoría de las familias disponían de pocos recursos.

Una vez que los judíos fueron confinados en guetos, se hizo más difícil mantener la estructura familiar típica. A pesar de que muchas familias se vieron obligadas a vivir amontonadas en un pequeñísimo espacio, y de que algunos de sus miembros ya habían sido deportados, se conservó un cierto nivel de «normalidad». La forma en que las familias se enfrentaron con la realidad difirió, dependiendo del lugar y de la etapa de la «Solución final». Con frecuencia, las familias quedaban sin el esposo o el padre, o sin un hijo, e igual trataban de seguir viviendo. Hay historias trágicas de padres que fueron forzados a elegir a cuál hijo salvar y a cuál entregar para ser deportado. Las madres empujaban a los niños más pequeños a las filas con los niños más grandes para que pudieran trabajar y sobrevivir. Los nazis se propusieron destrozar y debilitar a las familias pero, a pesar de eso, las personas evocan cómo estar con la familia les dio la fortaleza para seguir viviendo, y el afecto que continúan sintiendo hacia los parientes que las ayudaron a sobrevivir, incluso si los miembros de su familia eran finalmente asesinados.

Cómo abordar el tema de las familias durante el Holocausto

La enseñanza de la forma en que la familia, como unidad, enfrentó las atrocidades, la humillación y la degradación durante el Holocausto constituye una perspectiva inigualable en el estudio de dicho genocidio. Con frecuencia examinamos los dilemas que tuvieron que afrontar los individuos, pero también es importante centrarse en cómo esas disyuntivas, y el trauma que significó el Holocausto en general, afectaron a las familias.

¿Qué sucedió cuando las familias se desintegraron? ¿Cómo decidieron si se esconderían o no? ¿A cuáles de los niños deberían enviar a vivir con personas que no eran judías, dispuestas a salvarles la vida? ¿Qué sacrificaron los padres para salvar a un hijo? En un esfuerzo por conservar la normalidad de sus vidas y evitar la deshumanización, los padres y las madres tuvieron que arrostrar circunstancias y decisiones impensables.

Incluso si algunos de estos hechos ya han sido discutidos, el tema específico de la familia es muy impactante y de suma importancia para los alumnos. Además, es uno hacia el que los estudiantes de la escuela media y secundaria pueden sentir empatía, puesto que tienen sus propias familias, cualquiera sea su estructura.

A continuación se presentan algunos recursos pertinentes que se pueden emplear en el aula o para el conocimiento general del tema.

La voluntad de vivir: Historia de una familia de sobrevivientes del Holocausto por Adam Starkopf.
Esta autobiografía es detallada y conviene utilizarla con estudiantes secundarios. Se centra en la historia de la familia Starkopf desde la invasión alemana de Polonia hasta la liberación inclusive. Aunque es posible usar en el aula cualquier parte del texto para aprender acerca del Holocausto, se puede hacer hincapié en las relaciones familiares, ya que Adam habla con frecuencia de sus padres, esposa, hijo y de sus parientes políticos. Recuerda la muerte de su madre y su pesar por no haber estado con ella. Mientras estaban recluidos en el gueto de Varsovia, Adam y su mujer se sentían responsables, no solo de la abuela de Pela y de sus tíos y tías, que ahora vivían en el gueto, sino también de una mujer que había ayudado a Pela cuando esta estuvo enferma. A través de los detalles del testimonio de Adam, tenemos una percepción de la unión de la familia durante su huida del gueto de Varsovia, fingiendo ser católicos polacos para buscar refugio en la ciudad y teniendo que tomar decisiones extremadamente difíciles con el fin de mantener a su bebé con vida.

Era tan solo una niña por Flora M. Singer
Esta es la historia de una jovencita y de sus dos hermanas escondidas en conventos de Bélgica durante el Holocausto. Narrada en primera persona y adecuada para alumnos de trece o catorce años, Flora hace un relato de su vida con su familia antes de la guerra y luego se refiere a los Justos de las Naciones que las protegieron a ella y a sus hermanas. Describe la lucha de su madre y las penurias que tuvo que soportar para alimentar a las tres niñas y mantenerlas con vida. Sin duda, fue una decisión difícil enviarlas a un convento, ya que les preocupaba la posibilidad de no volver a verse. Este testimonio conmovedor ayudará a los estudiantes a comprender las dificultades que los padres debieron enfrentar durante el Holocausto, y, además, les permitirá tener otra perspectiva en el estudio de este tema.

En brazos de extraños por Mark Jonathan Harris
Este libro narra sucesos relacionados con el Transporte de Niños, una misión de rescate emprendida por los británicos que rescató 10.000 niños del régimen nazi, en su mayoría judíos alemanes, austríacos y checos. En una serie de entrevistas, se dan a conocer las historias de 18 niños, sus padres adoptivos y los organizadores del transporte. El texto está ordenado cronológicamente y en cada sección se cuenta la historia de una persona para ilustrar cómo funcionaba la misión de rescate, desde los acontecimientos anteriores a la partida de los niños hacia Inglaterra, hasta cómo viven en la actualidad. Aunque no alude en forma directa al tema de las familias durante el Holocausto, los relatos presentados en este libro exponen algunas de las difíciles decisiones que los padres debieron tomar con el objeto de enviar lejos a sus hijos, en muchos casos para no volver a verlos. Aunque les salvaron la vida, la unidad familiar se quebró.

Además de estos libros, el maestro podría utilizar diarios escritos por los niños durante el Holocausto y, al analizar el texto, puede hacer notar la forma en que ese niño o niña se refiere a su familia y cuenta con el apoyo de sus padres. Por ejemplo, en el diario de David Sierakowiak, publicado en el libro: El diario de David Sierakowiak: Cinco cuadernos del gueto de Lodz, David menciona en numerosas oportunidades a su padre y, aun cuando no ahonda en toda la dinámica familiar, podemos aprender mucho acerca de las penurias y las enormes tensiones a las que se vieron sometidas las familias durante el Holocausto.

Para que los estudiantes comprendan este período —y que no se trataba solo de niños, mujeres y hombres aislados— es decisivo enseñar la forma en que los grupos familiares sobrellevaron las penalidades durante el Holocausto. Si bien la mayor parte de la gente terminó sobreviviendo sola, existen numerosas historias de personas que lo hicieron con un hermano o hermana, o que cuidaron a la madre hasta el final. Además, como se puede ver en la entrevista a Duki Gelber en este boletín informativo online, a menudo los padres deliberaban sobre el modo de sobrevivir todos juntos, como una familia, tomaban decisiones y obraban en consecuencia. Es probable que los estudiantes no puedan apreciar todas las implicaciones del tema simplemente leyendo las memorias, por lo que resulta importante que el docente los guíe para debatir esta cuestión de manera explícita.


[1] Ofer, Dalia: "La familia durante el Holocausto", Mujeres judías: una enciclopedia histórica exhaustiva. 1° de marzo de 2009. Archivo de mujeres judías. 9 de febrero de 2010 http://jwa.org/encyclopedia/article/family-during-holocaust.