La Escuela Internacional para el Estudio del Holocausto

Y mamá dijo: “Silencio, ahora no es momento de llorar”
Infancia durante el Holocausto


La ceremonia está dedicada a alumnos de escuela primaria.

Desarrollo de la ceremonia:


Introducción

El período del Holocausto privó a los niños de su niñez. Frecuentemente los niños debían reponerse más rápido de lo esperado, asumir pesadas responsabilidades acerca de su destino y del de sus familias. Muchas veces debieron enfrentarse solos a las dificultades que les planteaba la guerra. Con este trasfondo, ¿sigue existiendo la infancia durante el Holocausto?
La siguiente ceremonia está dedicada a los niños y jóvenes durante el Holocausto, y presenta testimonios escritos por niños durante o después de esa época.
Cerca de un millón y medio de niños judíos fueron asesinados durante el Holocausto. Niños inocentes e indefensos, que no llegaron a consumar sus sueños y sus esperanzas. A ellos está dedicada esta ceremonia.

¿Cómo vivían los niños antes del Holocausto? ¿Qué les gustaba? ¿Qué soñaban? ¿Qué les ocurrió a ellos y a sus sueños durante el Holocausto? Muchos de los niños que sufrieron el Holocausto no quedaron con vida. La gran mayoría no tuvo quien perpetuara su memoria o inclusive su nombre. Aquellos que escribieron diarios y memorias, darán voz a los niños cuya vida y muerte sólo podemos imaginar.

Debate educativo
“¿Hay niños en el gueto?” pregunta Iosef Zelicovitz, y responde: “En el gueto no hay niños sino judíos pequeños”. ¿Se perdió la niñez durante el Holocausto, o tomó un matiz diferente pero permaneció igual a la que nosotros conocemos en nuestro mundo?
Para el debate pueden ayudar los siguientes testimonios:
“Mis mejores amigos eran mis vecinos polacos. Me gustaba jugar con ellos a las escondidas. Era una niña feliz y sonriente. Sabía cantar y declamar muchas canciones en polaco. Olvidé todas las canciones y declamaciones luego de que mi vida cambió. Comenzó una guerra dura, y se perdió mi maravillosa infancia.”
(Jana)[1]
Para ir al testimonio de Gilbert Blum sobre la niñez durante el Holocausto, pulsar aquí.


La vida antes del Holocausto

Ideas para la planificación de esta parte de la ceremonia

  • Los estudiantes escribirán sobre cartulinas, antes de la ceremonia, lo que asocian con la palabra “niñez”. Las cartulinas se colgarán sobre una tela o se colocarán sobre sillas o mesas. Ejemplos de asociaciones: alegría, inocencia, juegos, juguetes, padres, jardín, escuela, etc. Sobre esta base se dará nombre a la primer parte de la ceremonia que describe la infancia antes del Holocausto. Cuando se lean textos relativos a la misma, las palabras escritas en la cartulina representarán lo opuesto a la niñez durante esa época, que exigió de los niños madurar rápidamente y asumir responsabilidades para enfrentarse con la pérdida de la familia, amigos y otros. En esta etapa se pueden cambiar las cartulinas por otras en las que haya palabras de los alumnos asociadas a la “niñez durante el Holocausto”.
  • Sobre el escenario habrá diferentes focos. En cada uno, escenografía que represente el lugar de donde proviene el o la joven: fotografías de la ciudad antes de la guerra, de los niños, etc.

Antes del Holocausto, los judíos vivían en diversos países y hablaban diferentes idiomas. Eva y Mijael nos cuentan sobre la vida antes de la guerra.

Febrero de 1944
“Soy Eva. Nací en Hungría. Para mi cumpleaños mi padre me regaló un par de zapatos de tacón. Hasta ahora sólo había usado zapatos bajos[…] De la abuela Luisa recibí 3 pijamas, pañuelos de colores y golosinas. De la tía Lily, una cadena de oro pequeña y bonita. Querido diario, en esta cadena llevaré, de ahora en adelante, la pequeña llave con la que te cierro, para que nunca nadie sepa mis secretos.” [2]

Debate educativo
La rica literatura escrita durante el Holocausto incluye, entre otras cosas, diarios. Los emotivos diarios de niños y jóvenes durante esa época, como por ejemplo el diario de Ana Frank, describen lo que ocurre en las almas de los adolescentes y sus esperanzas para el futuro en base a la realidad de la época.

  • Según vosotros, ¿qué significado tenía el diario de Eva?

"Nací en Polonia, en una ciudad preciosa, a orillas del río Vístula. Cuando tenía 9 años nos fuimos a vivir a una casa grande y linda con jardín. Éramos una familia tradicionalista. Los sábados y fiestas iba con mi papá a la sinagoga. Papá rezaba y yo jugaba con mis amigos al lado de la sinagoga.”
(Mijael) [3]

Debate educativo
En estos testimonios se describe la vida antes de la guerra.
Escogimos abrir con ellos la ceremonia debido a que ellos describen situaciones conocidas por casi todos los niños – festejos de cumpleaños, regalos, mudanzas, rezos en la sinagoga, amigos. Los testimonios nos acercan a los niños, y de ese modo es posible sentir empatía hacia las víctimas del Holocausto como seres humanos.


La época de la guerra

Y entonces comenzó la guerra

¿Quién empezó la guerra? / Bat Sheva Dagan

En la Alemania nazi la cosa sucedió
y sobre esto mucho aún se contará,
un hombre malo había allá,
enemigo como no hubo otro igual.
Adolf Hitler – así se llamó
Hombre terrible, cruel, sin par.

Quiso el mundo entero conquistar
a la fuerza, porque a todos sabía odiar,
odiaba a los polacos
a los rusos, a los gitanos
pero más que a todos a los judíos odiaba –
ancianos, jóvenes, aun a los niños.

Tenía un ejército y armas a granel
para ir con sus soldados a combate
¿y qué cosa a sus soldados enseñó?
a destruir,
a matar
y a perecer.[4]


Ideas para la planificación de esta parte de la ceremonia

  • Uno de los estudiantes leerá todo el poema “¿Quién comenzó la guerra? » Otra opción es que varios estudiantes lean el poema, cada uno una estrofa, de modo de hacer participar a una mayor cantidad de alumnos en la ceremonia.
  • Se pueden proyectar los poemas en diapositivas, y acompañarlas, durante la lectura, de música suave.

19 de marzo de 1944
“Querido diario :
Tú eres el más feliz, ya que no puedes sentir, no puedes saber la desgracia que cayó sobre nosotros. Los alemanes vienen.”
(Eva) [5]
“Recuerdo el día en el que comenzó, de pronto, el bombardeo. Hubo disparos y la gente se asustó. No sabíamos qué pasaba.”
(Mijael) [6]

Debate educativo
Cuando comenzó de la guerra, muchos de los judíos pensaban y esperaban que terminaría pronto. Su mundo protegido se resquebrajó, y en un principio los niños (en especial los más pequeños) no pudieron entender su significado.

  • ¿Cómo se sintieron los niños cuando comenzó la guerra?

"Cumplí seis años. Llegó el día de inicio del año escolar. Marisha, mi amiga polaca, me ofreció ir con ella a la escuela con otros niños de la ciudad. Marisha entró por la puerta, y detrás de ella yo.
’Buenos días’, saludó el portero. ‘¿Adónde vas?’, preguntó.
’A la escuela, a primer grado’, contesté con orgullo.
El hombre se cruzó en mi camino.’“Tú no puedes’, me dijo agresivamente.
Pero tengo seis años…’’
¡Tú eres judía!’, dijo, ‘los judíos no tienen derecho a estudiar. En esta escuela no hay lugar para los judíos’.
Vi a Marisha alejarse, hasta entrar a la escuela. ¡No lloré! Soy judía y este no es mi lugar. El año escolar comenzó – sin mí."
(Jana) [7]

Ideas para la planificación de esta parte de la ceremonia

  • Se representarán con pantomima (o con sombras detrás de una cortina blanca) escenas de diarios o recuerdos, mientras uno de los estudiantes lee, desde el fondo, el texto original. Por ejemplo: se pueden representar las palabras de Jana, del libro Quería volar como una mariposa, al comienzo del año escolar, con escenografía de escuela – pizarra y sillas.

Debate educativo

  • ¿Cómo piensas que se sintió Jana, con 6 años, el primer día de clases?
  • ¿Cómo se sintió luego de que el portero se negó a permitirle entrar a la escuela?
En el debate se puede hacer hincapié en las frases: “Pero tengo seis años”, “¡No lloré!”, “Soy judía y este no es mi lugar”

“Los niños sienten lo que ocurre, y callan[…] tenías un amigo, confiabas ciegamente en él. Pero de pronto él te ignora y se ríe de ti[…] en el lugar donde jugabas con tus amigos, te sientes rechazado. ¿Qué ocurrió? Nadie puede contestarle al niño su pregunta.”
(Martin Buber) [8]

Debate educativo
Frecuentemente escuchamos en las palabras de los sobrevivientes del Holocausto sobre el dolor del rechazo, sobre el hecho de que sus mejores amigos, aquellos con los que jugaban en el jardín de infantes, con los que estudiaban en la escuela, les daban la espalda y se negaban a mantener contacto con ellos, y a veces hasta los denunciaban a los alemanes.

  • ¿Por qué el hecho de ser ignorados por los amigos duele tanto? En el debate se puede hacer hincapié en la frase: “Tenía un amigo. Confiaba en él ciegamente”
  • ¿Pueden los padres o los amigos ayudar en una situación en la que el niño se siente rechazado?
    En el debate se puede hacer hincapié en la frase: “¿Qué ocurrió? Nadie puede contestarle al niño su pregunta.”

“Querido diario, hoy dieron una orden, que de hoy en adelante todos los judíos deben llevar un distintivo amarillo con forma de estrella. Me crucé con personas que llevaban ese distintivo amarillo. Se veían deprimidos y andaban con la cabeza baja.” [9]

Ideas para la planificación de esta parte de la ceremonia

  • Se representarán con pantomima (o con sombras detrás de una cortina blanca) escenas de diarios o recuerdos, mientras uno de los estudiantes lee, desde el fondo, el texto original. Por ejemplo: un estudiante, de pie en el escenario, leerá en voz alta el párrafo del diario. Mientras lee, habrá varios estudiantes detrás de una cortina blanca. Sobre la cortina se proyectará el dibujo de una estrella, que crecerá y crecerá hasta que, al final de la ceremonia, los personajes queden ocultos detrás de ella.

Debate educativo
"Me negué a salir de mi casa. ¡No estoy dispuesta a llevar un distintivo amarillo! ¡No voy a aparecer en público con la señal de vergüenza judía! No estoy dispuesta a que me vean con esta cosa horrenda. Si alguno de mis compañeros de clase me ve, ¡me muero! Me sentía ofendida y enojada porque me pusieron por ejemplo y burla, para hacerme sobresalir y humillarme. Judía o delincuente, ¿en qué se diferencian? ¿Hay diferencia en sus intenciones? ¿Hay diferencia en la vergüenza y en la indefensión que sentía? Dejé de ser un ser humano y pasé a ser una cosa.”
(Livia, 12 años, Hungría).

  • ¿Cómo influyó la decisión de llevar la Estrella Amarilla en los sentimientos de los niños?

Para el debate puede ayudar otro párrafo del diario de Eva:
"7 de abril de 1944. Hoy vinieron por mi bicicleta. Casi causo un gran escándalo. Tú sabes, mi pequeño diario, que nada más entrar los policías en casa, me asusté terriblemente. Sabía que ellos solamente traían problemas, en cualquier lugar al que entraban […] Y bueno, mi pequeño diario, me arrojé al suelo y desde abajo abracé la rueda trasera de mi bicicleta y le grité de todo a los policías : ‘¡Que se avergonzaran por llevarse la bicicleta de una niña! ¡Esto es robar !’ Un año y medio juntamos el dinero para comprarla […] uno de los policías estaba muy enojado – dijo: ‘“Esto es lo que me faltaba, que una niña judía haga semejante comedia cuando le sacan su bicicleta. Ningún judío se merece tener una. Pan tampoco se merecen los judíos, que no se lo engullan todo sino que se lo dejen a los soldados.’ Puedes imaginarte, mi pequeño diario, qué sentí cuando me lo gritaron en la cara.” [10]

  • ¿Por qué crees que Eva reaccionó de forma tan intensa cuando le sacaron la bicicleta? El debate puede basarse en la importancia tan especial que tenía la bicicleta para Eva (“un año y medio juntamos el dinero para comprarla…”), en la inavsión de los policías en la privacidad de Eva, en la conducta de los policías, etc.

“Llevaron a todos los judíos a una zona de la ciudad, en la que erigieron un gueto rodeado de vallas. No pudimos llevar muchas cosas porque le habían confiscado el auto a papá y tuvimos que cargar nosotros todas las cosas.”
(Mijael) [11]

Debate educativo

  • ¿Qué crees tú que quería llevarse Mijael al gueto? ¿Pudo llevarse todo lo que quería? En el debate se puede hacer hincapié en la frase: “Le habían confiscado el auto a papá y tuvimos que cargar nosotros todas las cosas.”

10 de mayo de 1944
“Mi pequeño diario, hace cinco días que estamos aquí, en el gueto, pero es como si hubieran transcurrido cinco años[…] primero se completó el vallado y nadie puede entrar o salir[…] todo está prohibido, pero lo más terrible – que el castigo es siempre la muerte. No está escrito que este castigo es también para los niños, pero me parece que es también para nosotros.
[…] A las nueve de la noche nos acostamos, mi pequeño diario, y desde ahora debemos levantarnos a las 5 de la mañana[…] no tengo idea de qué pasará en el futuro. Siempre he pensado que ahora es el peor momento para mí, hasta aquí teníamos comida, ahora ya no habrá qué comer[…] ahora se llevaron la madera del sótano y ya no podremos calentar agua para bañarnos.”
[12]

Ideas para la planificación de esta parte de la ceremonia

  • Se representará la sombra de un joven o una joven sentado a una mesa escribiendo, mientras se leen partes de testimonios.
  • Sobre el escenario habrá diferentes focos. En cada uno, escenografía que represente el lugar de donde proviene el o la joven: fotografías de la ciudad antes de la guerra, de los niños, etc. Cuando se lean partes de testimonios, se presentarán fotografías de los guetos que se mencionan. Con el objeto de mostrar el drástico cambio en la vida de los judíos durante la guerra, se pueden presentar fotografías anteriores, junto con otras tomadas durante la guerra. En contraposición se pueden dejar sólo las fotos de los guetos, para mostrar que no hubo continuidad en la vida de los judíos antes de y durante el Holocausto.

Debate educativo

  • Eva es una niña de 13 años. ¿Estudia o juega? ¿de qué se ocupa todo el día? En el debate se puede hacer hincapié en las siguientes frases: “todos tenemos que levantarnos a las 5 de la mañana”, “ahora ya no habrá qué comer”.

“Mis amigos del gueto me mostraron caminos secretos para salir de allí. Aprendí a pasar entre las casas, de piso en piso, y a salir al otro lado: muchos días era yo la enviada a comprar cosas, a pasar notas afuera y adentro del gueto y a traer medicamentos. No entendía que era peligroso. Tenía seis años.”
(Jana) [13]

Debate educativo
Durante la época del Holocausto se les quitó a los niños su infancia. Se vieron expuestos a una realidad de hambre, enfermedades, humillación, desprecio y muerte. Se vieron privados del amor de padres y familia, educación y conocimientos, juegos y esperanza. Presenciaron el derrumbe del mundo conocido y la impotencia de quienes en el pasado fueron sus protectores y los intermediarios entres ellos y el mundo. Frecuentemente debieron sobreponerse más rápido de lo esperado, asumir pesadas responsabilidades relativas a su destino y al de sus familias, y enfrentarse solos con las necesidades que les trajo la guerra.

  • ¿Qué siente, según ustedes, una niña de seis años que debe entrar y salir del gueto? ¿Ve en esto un peligro o una aventura?En el debate se puede hacer foco en la frase: “pasar notas afuera del gueto”, “no entendía que era peligroso”

Puede ser beneficioso para el debate leer una parte de las memorias de Masha Greenbaum sobre el contrabando en el gueto de Kovno.

“Cuanto más fuerte era el hambre, más estaban dispuestos a exponerse esos niños. Cuán grande era su felicidad cuando podían volver sanos y salvos al gueto trayendo a sus familias un poco de pan u otros alimentos. Sus padres los esperaban con miedo: ¿volverán? ¿conseguirán algo? También hubo quienes criticaron a los padres: ¿cómo les permiten a los niños arriesgarse? Pero el hambre era más fuerte que todo, y en el gueto no había nada con que calmarlo.” [14]

“Un día llegué a la puerta de salida del gueto. Muchos niños jugaban allí al fútbol con una lata de conserva envuelta en trapos: cada vez que se abría el portón, varios niños trataban de escaparse por ahí. La mayoría de las veces los atrapaban.”
(Israel) [15]

Debate educativo

  • ¿Qué nos dice el hecho de que los niños jugaban al fútbol en el gueto? ¿Su infancia continúa igual a como era antes de la guerra? En el debate se puede hacer hincapié en la frase: “Cada vez que se abría el portón, varios niños trataban de escaparse por ahí. La mayoría de las veces los atrapaban.”


Las esperanzas y los sueños

Soñaba allí / Bat Sheva Dagan

Soñaba allí
con una cama para mí,
con una manta que sea
sólo para mí.

Con una ducha en la que corría
agua caliente
diariamente
hasta el fin de los días.

Con un asiento separado
en el baño
para mí, sólo para mí,
para mí sola.
Con mucha comida
no racionada,
para sentirme satisfecha,
para disfrutar
y más y más
infinitos sueños. [16]


Debate educativo

  • ¿Qué es lo que más extraña el niño? ¿Qué nos muestran sus sueños? En el debate se puede hacer hincapié en las frases: “con una cama para mí, con una manta que sea sólo para mí”, “con una ducha en la que corría agua caliente diariamente”.

“En el edificio pequeño en el que vivíamos, había doce familias. Uno de los habitantes tocaba en una orquesta. Fundó un coro. Yo también cantaba en el coro. Los ensayos los hacíamos en una de las viviendas, y a veces actuábamos en otras casas. Y como en el gueto estaba prohibido andar por la calle de noche, subíamos al techo de la casa y pasábamos por los techos hasta llegar al lugar de la actuación.”
(Shmuel) [17]
“Ayudaba a papá en la limpieza del patio. También estudiaba en la casa de mi prima que decía que si no había clases en la escuela, había que cuidar lo que ya sabíamos y todos los días me enseñaba matemáticas.”
(Mijael) [18]
“Papá fue llevado para trabajar. Tomó frío, se enfermó y no pudo salir a trabajar. Mamá decidió salir ella en su lugar: compró un poco de leche para mi hermano pequeño y lo dejó a mi cuidado.”
(Jana) [19]

Debate educativo
La difícil realidad del gueto les quitó a los niños su infancia. Frecuentemente debieron sobreponerse más rápido de lo esperado, muchas veces tomaron la iniciativa y asumieron la responsabilidad de sus hermanos menores y aun de sus padres.

  • ¿Qué hacen los adultos para conservar, en lo posible, la infancia? ¿Cómo se manifiestan sus intentos de mantener en el gueto una vida normal, hasta donde sea posible, para sus hijos?

En el debate se puede discutir, por un lado, acerca de la responsabilidad que los padres le dan a Jana de cuidar a su hermano y, por el otro, acerca de los intentos de mantener una realidad normal en la forma de continuar con los estudios.

Del diario de Donia Rozen, escrito a los 12 años, cuando se escondía sola en el bosque, luego del asesinato de su familia. Donia se salvó y se fue a Israel.

“Me faltan palabras, pero debo escribir, debo hacerlo,
quiero pedirles que no olviden a los muertos.
Quiero suplicarles y pedirles con toda mi alma que los venguen.
Quiero que erijan un monumento –una lápida que llegue hasta el cielo, un monumento que todo el mundo vea– una estatua no de mármol ni de piedra, sino de buenas acciones, porque creo con toda mi fuerza que sólo una lápida así puede asegurarles, a ustedes y a sus hijos, un futuro mejor.”
[20]


[1] N, Morgenstern, Quería volar como una mariposa, Yad Vashem, Jerusalén, 1995, pág. 3.
[2] E. Heymann, Diario de Eva Heymann, Yad Vashem, Jerusalén, 1964, pág. 25.
[3] N. Morgenstern y C. Sagui, Niños adultos, Yad Vashem, Jerusalén, 1996, págs. 31-32.
[4] B. Dagan, Hoy me lloró la sirena, Yad Vashem, Jerusalén, 2002, pág. 8.
[5] E. Heymann, Diario de Eva Heymann, pág. 47.
[6] N. Morgenstern y C. Sagui, Niños adultos, pág. 40.
[7] N. Morgenstern, Quería volar como una mariposa, pág.12.
[8] Y. Teitelbaum, A través de nuestros ojos – los niños experimentan el Holocausto, Editorial Dudu, Kiryat Arba, 1993, pág. 37.
[9] E. Heymann, Diario de Eva Heymann, págs. 59-60.
[10] Ibid., págs. 59 - 60.
[11] N. Morgenstern y C. Sagui, Niños adultos, pág. 49.
[12] E. Heymann, Diario de Eva Heymann, págs. 73-74.
[13] N. Morgenstern y C. Sagui, Niños adultos, pág. 47.
[14] M. Greenbaum, Esperanza en el abismo, Yad Vashem, Jerusalén, 1996, págs. 82-84.
[15] N. Morgenstern y C. Sagui, Niños adultos, pág. 47.
[16] B. Dagan, Hoy me lloró la sirena, pág.18.
[17] N. Morgenstern y C. Sagui, Niños adultos, pág. 33.
[18] Ibid.
[19] Ibid., pág. 22.
[20] S. Rapaport, Entre nuestro ayer y nuestro mañana – Colección de fuentes para las ceremonias conmemorativas, Yad Vashem, Jerusalén, 1997, pág. 184.