La Escuela Internacional para el Estudio del Holocausto

Paradero Desconocido - Kressmann (Katheryn) Taylor

Por Mario Sinay[1]

 

Paradero Desconocido

Es una novela breve, publicada en 1938 en Estados Unidos, que retrata la relación entre dos amigos y socios; uno en San Francisco y otro en Berlín durante el ascenso del nazismo.

Una obra precisa, inteligente, perversa, contundente y magnífica que va mucho más allá de la denuncia del horror nazi. Si más allá es más adentro.

Toda una lección de economía narrativa, una pieza deslumbrante de orfebrería literaria espléndida. Es también una joya humana. Es muy breve: poco más de setenta páginas, que se leen con inmenso interés y emoción. Es un testimonio impresionante contra el nazismo.

Sinopsis
1932. El alemán Martin Schulse y el judío norteamericano Max Eisenstein se quieren como hermanos, y juntos han abierto una galería de arte en California. Pero Martin decide regresar a casa, así que Max se quedará a ocuparse del negocio.

Desde el primer día se escriben cartas, como habían prometido, pero cuando Hitler ascienda al poder en 1933, la tierna complicidad de la primera correspondencia empezará a bascular hacia el horror.

Con admirable economía de medios, esta novela retrata el horror ideológico de la Alemania nazi y, al mismo tiempo, la mecánica atemporal que separa a víctimas y verdugos. Aunque se trata de un relato relacionado con el Holocausto, Paradero desconocido es, entre otras cosas, un thriller impredecible.

Este libro de una brevedad asombrosa pero esencialmente imprescindible fue publicado en la revista Story en 1938 consechando un éxito inesperado. Lo acaba de publicar, con elegancia, la editorial RBA de Barcelona.

Poco a poco el judío -Max- observa que el correo de su amigo -Martin- va cambiando paulatinamente, al principio son las cartas de la vieja amistad las que se imponen y en ellas Martin expone sus dudas acerca de ese personaje que surge nuevo en Alemania y que es Hitler “no sé si nuestro líder es un ángel de la muerte”, después el fanatismo de su amigo Martin, que considera a Hitler el salvador de Alemania y de los alemanes, quien asegura que han sido amigos pese a su religión mosaica y otras frases de mayor contindencia destruyen la amistad de estas dos personas.

Max insiste en permanecer en contacto con Martin, aunque éste persiste reiteradamente en lo contrario porque cree que le puede perjudicar; finalmente el correo mercantil, las trasacciones y las demás operaciones de negocios son lo único que existe entre ellos.


[1] Director del Departamento de Habla Hispana en la Escuela Internacional para el Estudio del Holocausto, Yad Vashem, Jerusalen, Israel.